LA COLUMNA DEL PADRE SAYU: Una monja pirata cambió su vida

10 de abril de 2016 - 00:00

 Paul Darrow era un modelo internacional en la década de 1970, llevaba una vida superficial y estaba inmerso en el ambiente gay de Nueva York. Cuando no estaba posando, buscaba a sus eventuales parejas.

Cuando la mayoría de sus amigos contrajeron el virus del SIDA, Darrow decidió irse a San Francisco para empezar de nuevo. Ahí conoció a Jeff y se mudaron a vivir juntos.
Un día mientras veía televisión, vio a una “monja pirata”: la Madre Angélica en EWTN, que falleció el domingo el 27/3.
Ella estaba con una afección en la parte izquierda de la cara y por ello debía cubrirse el ojo con un parche.
Darrow llamó a Jeff y “comenzaron  a burlarse de la monja con un parche en el ojo, de su cara desfigurada y de su hábito pasado de moda, ellos  decían: ‘estos cristianos locos’”.
Jeff se fue y Darrow se quedó viendo el canal. Cuando iba a cambiar a otro canal, la Madre Angélica dijo: “Dios nos ha creado a ti y a mí para ser felices en esta vida y en la siguiente. Él se preocupa por ti. Él ve cada uno de tus movimientos. Nadie que te ama puede hacer eso”.
Algo tan inteligente, tan real y tan honesto que me impactó.
Luego de este suceso ella tuvo “una enorme influencia en mi vida y yo aprendí a amarla. Pero al mismo tiempo, tenía que esconderla… 
Gracias al programa de la Madre Angélica, Darrow decidió volver a la Iglesia Católica, sabiendo que perdería amigos y clientes. “La gente estaba impresionada de que un hombre tan educado e inteligente pudiera creer en Jesucristo”, comentó a ACI Prensa en el año 2014 en el estreno de “Deseo por las colinas eternas”,
Tras su conversión, Darrow compartió su testimonio en diversas charlas y conferencias. Gracias a la Madre Angélica, descubrió a Courage (coraje), un apostolado aprobado por el Vaticano que ayuda a católicos con atracción hacia el mismo sexo a acercarse a Dios, tener amistades que los ayuden y aprender a vivir. 
“No fui discriminado cuando volví a la Iglesia, nunca me dijeron que era una mala persona, ni que estaba haciendo algo mal, ni siquiera en una confesión”, expresó.
Afirmó que “la Iglesia Católica realmente es, de acuerdo con sus enseñanzas, abierta a todo el mundo” y que “Dios nunca me olvidó durante las décadas en que yo lo había olvidado y estaba en su contra”.
Jesús dijo: “vengan a mí todos los que están cansado y agobiados, y yo los aliviaré…” (Mateo 11, 27).


Fm. Plaza 92.1
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo: [email protected] 
 
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