Desconocido, fuera de su hábitat y preocupado. Matías Rossi tuvo otro pobre resultado en el Turismo Carretera y parece no encontrar el rumbo que lo llevó a los primeros planos.
En Neuquén, el piloto de Del Viso terminó 21º en una carrera lineal y no pudo revertir un fin de semana que se complicó a partir de la clasificación del sábado, cuando pasó de 1º a 20º en pocos minutos.
Con este resultado y luego del 23º puesto que obtuvo en el debut, en Viedma, el Misil quedó 25º en la Etapa Regular con 29,5 puntos, a 12,5 del 12º y último clasificado a la Copa de Oro, Mariano Werner (Ford).
La diferencia en números no suena excesiva, pero el rendimiento del Chevrolet Nº 2 preocupa al subcampeón, sobre todo por los altibajos que registró en las dos presentaciones. “Salvo el viernes, sábado y domingo anduvimos mal. No queda otra que seguir trabajando hasta encontrar el auto que hemos tenido. Lo raro es que los dos viernes fueron buenos, pero después tenemos momentos malos. Eso nos confunde un poco. En Viedma el auto anduvo mejor que acá, hoy nos costó más. Éramos lentos en la final”, expresó Rossi. “Es un fin de semana con sabor a poco. Lo bueno fue que llegamos, claro que no como queríamos. En la carrera no estuvimos bien, no teníamos para avanzar. Por distintas situaciones nos sucede que de ser muy rápidos pasamos a no funcionar bien”, agregó.
La victoria quedó en poder de Agustín Canapino (Chevrolet), quien se impuso de punta a punta escoltado por Werner y Facundo Ardusso (Dodge). Leonel Pernía (Chevrolet), ganador de la 1ª fecha y 12º en Centenario, sigue liderando el campeonato con 71 puntos. Canapino trepó al 2º lugar con 68 y el campeón vigente, Omar Martínez (Ford), está 3º con 63,5.
La próxima fecha será el 27 de este mes en Toay, La Pampa, con cambio de neumático obligatorio.
7
años pasaron desde el último arranque adverso de Rossi en TC. Fue en 2010, cuando abandonó en la 1ª fecha (Mar de Ajó) y no largó la 2ª (Balcarce) porque tenía paperas.