“Aunque no sepas nadar, si ves a alguien ahogándose, lánzate a salvarlo”, dijo el médico Stanislaw Krzyzanowski, a su hija. Esta frase fue crucial en su vida y vivió hasta el fin, salvando las vidas de más de 2.500 niños.
Fue educada en un hogar católico. Dijo: “La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad”.
En 1939, durante la invasión nazi, era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de la capital polaca, donde trabajó incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas: judíos y católicos.
Cuando se creó el Gueto de Varsovia, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota, cuya tarea era la lucha contra las enfermedades contagiosas.
Caminaba por las calles del gueto, con sus colaboradoras y se puso en contacto con familias, ofreciendo llevar a sus hijos fuera, porque si los niños permanecían allí, morirían.
Muchas madres y abuelas desconfiaban entregar a sus niños, pero resultó fatal. Porque cuando volvía a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, todos habían sido llevados a los campos de concentración.
A lo largo de año y medio, rescató a más de 2.500 niños, escondiéndolos en sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercaderías, bolsas de papas, ataúdes, y llevándolos a conventos y familias católicas, que se ocupaban de ellos. Ideó un archivo y en él registraba los nombres de los niños.
En 1943 fue detenida por la Gestapo y llevada a la prisión de Pawiak donde se negó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos y fue brutalmente torturada.
Allí encontró una estampa de Jesús Misericordioso (Jesús, en vos confío), que conservó consigo hasta el año 1979, momento en que se la obsequió a Juan Pablo II. En 1965, la Yas Vashem de Jerusalem le otorgó el título de Justa entre las Naciones.
El año 2007 fue presentada como candidata para el Premio Nobel para la Paz (pero fue otorgado a Al Gore). Ella es Irena Sendler, “El Ángel del Gueto de Varsovia”. Falleció el 12 de mayo de 2008, a los 97 años.
Jesús dice: “Cuando lo hicieron con ellos, lo hicieron conmigo” (Mateo 25, 31- 47). Rindamos el homenaje a ella y otras mujeres luchadoras, el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
FM. Plaza
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo: [email protected]