Cientos de usuarios de Edenor salieron con fuertes reclamos ante la falta del servicio eléctrico en varias localidades y barrios del distrito. El viento del viernes por la noche que dejó postes caídos, los cortes programados y las fallas en el tendido eléctrico, se sumaron y desataron un verdadero caos.
Cortes de ruta y vías para reclamar por falta de electricidad
Miles de usuarios quedaron sin servicio por caída de postes, saturación de la red y arreglos. Sin respuestas, los vecinos salieron con quejas que se multiplicaron en todo el distrito.
Cerca de las 18.30, en el barrio Vicente López, al 900 de la calle Buenos Aires, los vecinos decidieron cortar las vías del Ferrocarril San Martín luego de tres días sin electricidad.
“El jueves a las 19 explotó el transformador (ubicado a unos metros del lugar) y aunque hicimos cientos de reclamos nadie vino”, contó Marcelo, mientras que Sebastián, otro vecino de la zona, aseguró: “Acá hay gente insulinodependiente, discapacitados motrices, chiquitos y ni agua tenemos”.
El corte eléctrico afecta a cuatro manzanas, que lindan con el barrio cerrado El Sausalito, que sí contaba con suministro.
“No queremos perjudicar a la gente que viene de trabajar, nos da vergüenza hacer esto, pero nadie nos escucha”, dijo Sebastián mientras se disculpaba con quienes bajaban del tren que quedó entre las estaciones de Villa Astolfi y Pilar y debían caminar unos dos kilómetros para llegar a destino.
En el lugar, la policía que había pedido asistencia de los Bomberos Voluntarios, evitó el enfrentamiento con los vecinos y solicitó que la autobomba provea de agua a los frentistas en vez de apagar el fuego sobre las vías.
Anoche, el corte de vías continuaba y los vecinos esperaban respuestas de Edenor y reclamaban que el Municipio les acercara agua potable.
En tanto, a la misma hora vecinos de los barrios Los Grillos y San Jorge, cortaban la colectora de la autovía Pilar-Pergamino, donde desde la noche del viernes no había luz, luego de que en la esquina de Los Naranjos y Los Cipreces, un poste con transformador cayó sobre una casa.
A quienes los afectó el corto y feroz temporal, se sumaron los que ya estaban sin luz por la “saturación” provocada por el “alto consumo”.
Focos
En la tarde de ayer, mientras cientos de vecinos volvían a tener servicio después de toda la noche sin luz, otros comenzaban a padecer la falta de energía y se sumaban a los que seguían intentando que alguien los atienda en la línea de emergencia de Edenor.
Villa Rosa fue el lugar más afectado y no solo por los fuertes vientos que tiraron varios postes de luz y mantuvieron a oscuras a los barrios El Manzanar, La Cumbre, San Antonio, 9 de Julio, Grosso, La Loma y El Triangulito. Sino que ya el viernes por la tarde, cuando la sensación térmica superaba los 41º grados y fracción, 260 familias estaban sin luz por un corte programado.
En tanto, en Villa Verde el servicio regresó luego de 13 horas, entre las 23 y las 12 de ayer estuvo a oscuras. Similar fue la situación en el barrio Villa del Carmen de Del Viso y Luchetti de Manzanares, en éste último tras volver poco antes del mediodía, volvió a cortarse a las 14.
Cuando la tarde caía, aún llovían los reclamos desde los barrios Río Luján, Carabassa, El Bosque, San Alejo, el Kilómetro 57 de la Panamericana y gran parte de Fátima, en todos ellos el servicio fue cortado a las 23 del viernes y los vecinos no tenían respuestas de un posible regreso del suministro eléctrico. Incluso algunos de ellos aseguraban que las respuestas no eran alentadoras y señalaban que, al menos, hasta el lunes seguirían sin luz.
En San Alejo, los vecinos pedían, no solo por el servicio, sino que denunciaron que un poste caído generaba peligro para los vecinos con los cables sobre la calle. l
Servicio
Mientras cientos de vecinos pilarenses reclamaban la falta del servicio eléctrico y se producían los cortes de vía y ruta, la página del ENRE, en su actualización de las 20, no registraba “interrupción en el servicio” en Pilar.
Instancias
Entre los reclamos de los vecinos, la preocupación pasaba por la imposibilidad de que “un ser humano” atendiera el teléfono en Edenor, en lugar de una máquina. Pero además, ya no tener una instancia superior a la cual reclamar, como antes se podía hacer al, ya inexistente, Ministerio de Planificación.