Los vecinos autoconvocados realizaron un acto con el lema "No a la represión, si a la libertad de expresión y manifestación” para recordar y volver a repudiar la violencia institucional que sufrieron en mano de la Gendarmería Nacional el 18 de septiembre último en el mismo lugar en el que reclamaban que se respete el derecho a transitar libremente.
A pesar de las fuertes lluvias que azotaron la zona el último domingo, los frentistas se convocaron frente a las cabinas del peaje del Corredor Central y manifestaron su repudio.
El acto fue menor al programado, ya que por cuestiones climáticas debieron suspender el armado de un escenario y el equipo de sonido que tenían previsto al cumplirse 90 días de aquella tarde en que los gendarmes con bastones y escudos echaron a golpes a las familias que reclamaban.
Por su parte, aseguran que los trabajos sobre la colectora prometida por Vialidad Nacional siguen siendo a cuentagotas y cada vez son más las dudas sobre su finalización para marzo de 2017, como prometieron la última vez.
Con carteles y panfletos, los vecinos invitaron una vez más a los automovilistas a no pagar el peaje y realizaron cortes parciales en las cabinas, luego se leyó un discurso en el que realizaron un breve resumen de la lucha que vienen llevando desde el 10 de mayo último.
El acto contó con muchas adhesiones de distintos organismos, agrupaciones y partidos políticos, entre ellos la Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (CONADUV) y Abuelas de Plaza de Mayo.
Uno de los reclamos de los vecinos, es saber quién dio la orden para reprimirlos, sabiendo que sus únicas armas eran panfletos, el mate y los teléfonos celulares.
Si bien el propio juez federal de Campana, Adrián González Charvay aseguró que él no dio la orden, los vecinos apuntan al magistrado por fuentes de la misma fuerza que los reprimió.
sobre la construcción de la colectora, cuya promesa fue retrasándose a medida que fue pasando el tiempo, los vecinos remarcaron que las máquinas se ven en forma esporádica. Por otra parte, remarcaron que siguen llegando cartas documento a los vecinos por parte de la empresa Corredor Central, en las que les reclaman montos de 10 mil pesos en concepto de tarifas que se negaron a pagar.