El presidente Mauricio Macri le regaló al Papa una escultura hecha por el artista Alejandro Marmo, amigo del Pontífice, que simboliza el diálogo interreligioso, y se la entregó luego de la reunión que mantuvieron en el estudio del Aula Paulo VI, en el Vaticano.
Se trata de una pieza de un poco menos de un metro de alto y, como toda la obra del artista radicado en Fátima está confeccionada con materiales de descarte ferroviario y metales, tal como la imagen de la Virgen del Pilar que se inauguró el miércoles último en una de los accesos de Pilar.
En este caso la escultura representa la unión de las tres grandes religiones, con una cruz que, montada sobre una base que simboliza una estrella de David, tiene también dos medialunas, símbolo del islam.
Con sus constantes llamados a la unión entre religiones, el diálogo interreligioso es uno de los ejes del pontificado de Francisco, incluso desde antes de su entronización como Papa ya había sentado las bases para el Instituto de Diálogo Interreligioso (IDI) fundado en Buenos Aires en 2001, cuando aún era cardenal.
La escultura fue entregada en mano por Marmo al Presidente el jueves pasado en la Casa de Gobierno durante una reunión en la que Macri destacó la obra del artista, cercano al Pontífice.
Marmo tiene dos obras expuestas en el los jardines del Vaticano: una Virgen de Luján construida con rezagos y una obra de la serie Cristo Obrero. Además, el artista también fue el encargado de presentar el año pasado en el Vaticano "La mia idea di Arte”, el primer libro de Francisco.