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Dino Boeri, un histórico del PJ local

Fue un dirigente emblemático del justicialismo. Mano derecha de Luis Lagomarsino, se desempeñó como concejal y secretario privado del recordado Luiso. Se suicidó ayer,  a los 80 años.
 
3 de enero de 2016 - 00:00

por Alejandro Lafourcade
a.lafourcade@pilaradiario.com


Dino Boeri, emblemático dirigente peronista de Pilar, murió ayer en forma trágica, al suicidarse en su casa del centro. Tenía 80 años y una larga historia de militancia en el justicialismo.
Nacido en Pilar, Boeri transcurrió su infancia en Villa Devoto y a los 25 años se trasladó a La Pampa para volver definitivamente a fines de la década de 1960. En tierras pampeanas llegó a ser intendente de Jacinto Aráuz, la localidad en la que también vivió René Favaloro, con quien entabló una amistad. Incluso, contaba con orgullo que el médico asistió el parto de uno de sus hijos.
A su regreso al distrito conoció a Luis Lagomarsino, de quien nunca más se separaría. Ambos ingresaron al peronismo local de la mano de Américo Vattuone, viejo caudillo que los apadrinó bajo su ala.

Referente
Voz de consulta para todo el justicialismo de la zona (fue congresal de PJ), Boeri se desempeñó como concejal, secretario privado y uno de los más cercanos colaboradores de Luiso durante su intendencia, entre 1983 y 1987.
Su vida estuvo atravesada por el movimiento, tanto que fue protagonista de varias de las páginas más significativas. Desde momentos de gloria y apogeo hasta épocas de turbulencia, como cuando debió correr por su vida en pleno tiroteo en los campos de Ezeiza, aquel 20 de junio de 1973. Amigo del sacerdote Carlos Mugica, lo recibió en su casa de Pilar y colaboró con su obra solidaria. Fue también quien llevó a Lagomarsino en auto al hospital, cuando se descompuso en el fatídico último asado en Zelaya. Fue, sin vueltas, un testigo presencial de la historia.
El camino de Dino Boeri por la política no encuentra contradicciones, así como tampoco críticas por parte de compañeros o adversarios. Siempre se lo ha marcado como un hombre recto, con convicciones inquebrantables.
Su pasión por el justicialismo y las figuras de Perón y Evita lo acompañó hasta el final. Incluso, era un coleccionista de documentos y objetos de la época de oro del peronismo, y habitual orador en actos y homenajes.
El frío parte policial dice que Dino Boeri se suicidó ayer, cerca de las 9.30, en su casa de la calle Maipú, en el barrio Vicente López. En el baño de la vivienda que compartía con su esposa se disparó con un revólver calibre 32. A pesar de haber sido trasladado con toda premura al hospital Juan Cirilo Sanguinetti, lamentablemente arribó sin vida.
No fueron confirmados los motivos de tan drástica decisión. Tal vez, en los últimos días le haya resonado la frase que su amigo Luiso le dijo a fines de 1987, al salir del consultorio de Favaloro, cuando supo que el corazón le jugaría una mala pasada más temprano que tarde: “A media máquina no quiero vivir”. 


Anecdotario
“Sin que lo esperara, cuando era chico llegó a casa, por correo, una caja de 100 bolitas. Según decía el remitente, la enviaba la Fundación Eva Perón. En esa época matábamos por una bolita, se imaginarán lo que fue recibir una caja llena…”.

“En Ezeiza estábamos a 15 metros del palco hasta que empezamos a sentir las balas, nos picaban al lado y no sabíamos de dónde eran. Bajaban gente como pajaritos, fue bravo. Cada cual volvió como pudo. Yo llegué a mi casa feliz, a pesar de todo”.

“En el ’83 no teníamos dudas del triunfo. Íbamos a jugar al mus al Club Unión y los demás pasaban haciendo campaña, pero Luiso decía ‘no vamos a hacer mucho lío, vamos a ganar igual’. Al final metimos doce concejales y ni fuimos a discutir uno más”.

 

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