James Harrison es conocido como el hombre con el brazo de oro, porque cada semana, en los últimos 60 años de su vida, ha donado plasma sanguíneo de su brazo derecho. La razón está en un serio procedimiento médico por el que debió pasar cuando era niño.
LA COLUMNA DEL PADRE SAYU: ¿Quieres ser otro James Harrison en 2016?
Tiene 78 años y vive en la costa central de Australia. Su sangre ha ayudado a salvar la vida de dos millones de bebés.
La CNN informó que en el año 1951 le hicieron una operación en el pecho en la que le extrajeron uno de los pulmones. Tenía 14 años entonces. Luego de la operación, unos días después, su padre le explicó lo que le hicieron. Le informó que había recibido 13 unidades de sangre de gente que conocía, que se había salvado su vida. Aquel día decidió convertirse en un donante, también, para salvar otras vidas.
Los médicos le explicaron que, probablemente debido a las transfusiones que recibió, su sangre podía ser la respuesta para un problema letal en el país.
El Dr. Jemma Falkenmire, de la Cruz Roja Australiana, explicó: “En Australia, hasta 1967, había miles de bebés al año que morían sin saber exactamente por qué. Las mujeres tenían muchos abortos espontáneos o los pequeños nacían con daños cerebrales”.
La razón era la llamada enfermedad de rhesus (rh) que afecta a las mujeres embarazadas y que ataca a sus bebés por nacer. Esta ocurre cuando la madre tiene el factor rh negativo en la sangre mientras que el hijo tiene el factor rh positivo, heredado del padre.
La sangre de Harrison posee un anticuerpo inusual. Desde los años 1960 colabora con los médicos para generar una vacuna llamada Anti-D que evita que las mujeres embarazadas generen anticuerpos durante la gestación.
Los médicos aún no saben exactamente por qué Harrison tiene este anticuerpo pero creen que se debe a las transfusiones que recibió a los 14 años. Él es una de las 50 personas en Australia con esta condición que permite ayudar a muchas personas.
Las leyes bíblicas de sangre (Levítico17, 14 y Deuteronomio 12, 23) eran para inculcar al pueblo judío, el sentido sagrado de la vida y no era para impedir la transfusión médica de sangre.
Donar sangre es un acto de amor. Hazlo, si no hay impedimento médico, para salvar vidas y que sea tu compromiso solidario para el 2016.
Dice la Biblia:- el que da de buena gana, lo ama Dios (2 Corintios 9, 6-11). .
FM Flaza
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo: sajusvd@gmail.com