Una de las esquinas más valiosas, desde el punto de vista arquitectónico, y representativas desde lo histórico, estaría cerca de desaparecer si se confirman los, hasta ahora, trascendidos que indican que la Galería Rosa, en la esquina de San Martín e Hipólito Yrigoyen frente a la plaza de Pilar, será reemplazada por un gran paseo de compras de capitales extranjeros.
Fueron los inquilinos de los locales que allí funcionan, los primeros en enterarse. A todos les dieron como plazo el mes de diciembre para abandonar sus espacios.
Desde la Cámara de Comerciantes (SCIPA), su presidente Daniel Castro, contó en diálogo con El Diario que “en la reunión de comisión me enteré que ya estarían por indemnizar a los locatarios por rescindirles antes el contrato”.
No obstante, cuando todo indica que la venta sería inminente, el nombre de los compradores sigue siendo una incógnita. Según las versiones que circularon durante estos días, se trataría de un grupo mexicano dispuesto a instalar allí un paseo de compras. No se descarta la llegada de una gran tienda que incluya bazar, indumentaria y electrónica.
Paseo de compras reemplazaría a una histórica galería del centro
Los inquilinos ya recibieron el aviso de que deben dejar sus locales a fin de este año. Es un edificio emblemático y la posibilidad de que puedan derribarlo desató el alerta.
La “Galería Rosa” es uno de los pocos edificios emblemáticos que aún se conservan en pie en el centro de Pilar. Allí funcionó a principios del siglo XX la panadería “La Unión”, que luego pasó a llamarse “El Molino” y que en 1946 fue adquirida por Mateo Marconcini y su mujer Ángela Zorato.
En la década del 90 fue refaccionada, aunque se conservó buena parte de su fachada original. Concluida en 1995, la obra que dio lugar a la galería “Pilar Plaza” se realizó sobre un proyecto del arquitecto Alejandro Moreno Bunge y fue desarrollada por la sociedad Posse & Del Campo, quienes serían –hasta ahora- los dueños de la propiedad.
En la actualidad, el espacio incluye dos emprendimientos gastronómicos, negocios de indumentaria y librerías, entre otros rubros.
Instalada la versión de la venta al grupo inversor extranjero, las primeras luces de alarma no tardaron en encenderse. Es que en un distrito que no se caracteriza por conservar su patrimonio arquitectónico, es de esperar que la misma lógica se traslade a la emblemática esquina.
Frente a esto, el concejal Gustavo Trindade apuró la redacción de un proyecto de ordenanza que establece que se declare “al inmueble conocido como “Galería Rosa”, patrimonio cultural, arquitectónico y urbanístico del Municipio del Pilar”.
Esa denominación lo pondría a resguardo de cualquier demolición, dado que en abril del año pasado el Concejo Deliberante de Pilar aprobó la ordenanza 37/14 que establece la protección de los edificios históricos del distrito.
En la normativa se establece la creación de un registro de propiedades que cumplan con estas características, algo que hasta ahora no se concretó. Lo que se busca con la declaración de la Galería Rosa como patrimonio cultural es, precisamente, enmarcarlo dentro de la ordenanza y protegerlo de las intervenciones.
“Esperamos que se trate el jueves, distintos bloques me dieron su apoyo”, aseguró el edil.
PREOCUPACIÓN
El impacto en el tránsito
Otra de las aristas de la posible llegada de un centro comercial al mencionado edificio es el impacto que causaría teniendo en cuenta que es una de las esquinas con mayor circulación vehicular del centro.
Con tres colegios en sus alrededores y siendo la calle San Martín una de las principales vías con salida a la autopista Panamericana, la repercusión que causaría en el –ya colapsado- tránsito local un espacio de estas características, aun contando con estacionamiento propio, no sería menor.
En cuanto a las consecuencias comerciales, desde SCIPA se mostraron tranquilos. “Nosotros nos oponemos a los hipermercados porque destruyen a pequeños comerciantes, pero con los paseos de compras no tenemos inconvenientes porque incluso algunos comerciantes históricos pueden trasladar sus negocios ahí”, manifestó Castro.
JOYA ESCONDIDA
Una fuente de más de 300 años
Retratada en fotografías de novias, quinceañeras o visitantes curiosos, la fuente que decora el patio de la galería Pilar Plaza encierra una rica historia.
Desde los orígenes del proyecto para la construcción de un paseo comercial en la esquina de Hipólito Yrigoyen y San Martín, los desarrolladores pensaron en un estandarte valioso y particular que se convierta en un emblema de la galería.
La pieza, una fuente original de la India realizada artesanalmente hace 300 años con mármol extraído de una cantera ya agotada, fue adquirida a través de la conocida casa de antigüedades y remates Breuer Moreno, y llegó a Buenos Aires vía Miami.
Una vez en el país, fue trasladada hasta Pilar en un vehículo. Debido a su gran peso, los últimos metros que restaban hasta el lugar del emplazamiento fue desplazada vía aérea con un guinche a fin de evitar roturas.
Realizada en mármol de color verde oscuro –casi negro- la fuente fue restaurada poco tiempo atrás donde se le extrajo parte del sarro que fue acumulando con los años.
Para su funcionamiento, se requirió una adaptación especial de los caños de agua.