Voy al grano, sin dar mucha descripción innecesaria. Les presento a Aylan Kurdi. Es aquel niño sirio cuyo cuerpo sin vida se halló en las playas Bodrum, del mar turco Egeo, el 2 de septiembre pasado.
Esa imagen del niño kurdo-sirio en los noticieros televisivos mostró al mundo la cruda realidad, sin exagerar, del trauma de la huida. Es un símbolo de la tragedia de los refugiados sirios que escapan de la guerra en su país, en un intento por llegar a Europa.
La historia de Aylan generó una conmoción mundial sin precedencia para generar conciencia en los gobernantes europeos y entender la importancia de abrir las fronteras para recibir a los refugiados, provenientes de medio oriente en llamas.
En el intento de llegar a la isla greca Kos, también fallecieron ahogados Rehana, su madre, y Ghalib, su hermano de cinco años.
Según Tima Kurdi, su hermano Abdullah Kuurdi hizo hasta lo imposible para sostener las cabezas de sus hijos sobre la superficie agua agitada. Pero una ola fuerte le ganó e hizo arrebatar los tesoros de su vida, quedando con el corazón destrozado.
¡Huir! Con nada más ni nada menos que la ropa puesta. ¿Puedes imaginarlo?
¿Qué significa huir? Es alejarse precipitadamente de un lugar o de una persona por temor o para evitar un daño o un peligro. Esta salida se hace de manera muy rápida e imprevista. Es por la privación de la libertad, agravada por la violencia, atentando contra la vida. Es la última opción que queda y hace frente a un grave peligro de muerte.
Hay una diferencia entre la migración y la huida. Las personas que migran, salen de sus países de origen por diferentes razones y necesidades, pero voluntariamente. Es por eso que la migración es relativamente menos penosa que una huida, si bien ambas se hacen por necesidad.
Seguramente algunos de sus bisabuelos vinieron a Argentina como migrantes. De la misma forma, hubo refugiados -especialmente de la sangre eslava- huyendo de la Segunda Guerra Mundial.
Cuando corría peligro la vida del recién nacido Jesús, en Belén, por la ordenanza de la matanza del tirano Herodes, José y María huyeron a Egipto (Mateo 1, 13-15).
Por eso los invito mañana lunes 7 de septiembre a unirnos en oración junto al Papa Francisco por la nación siria y por todas las situaciones de violencia en el mundo.
LA COLUMNA DEL PADRE SAYU: Si Aylan Kurdi fuera tu hijo o hermano, ¿qué sentirías?
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo: sajusvd@gmail.com