En los días que lleva funcionando la posta se registraron algunos hechos puntuales para destacar, como la muerte de un caballo y el parto de una yegua en el lugar. En la tarde-noche del viernes murió un caballo en el puesto local. Según explicó Andrea Gaiad, “el dueño lo tenía cuidado y estaba con un buen carro, pero le dio una inyección en el lugar equivocado y murió, teniendo el veterinario a 100 metros... ”.
Muerte y viaje nocturno
Por su parte, a un dueño se lo obligó a parar porque estaba tirando del carro un potrillo de dos años, algo prohibido por ley. Asimismo, en la madrugada del sábado parió una yegua que se dirigía hacia Luján. La noche fue movida: cerca de las 4, un caballo fue atropellado en Merlo, debiendo ir el veterinario pilarense para sacrificarlo, ya que el dueño lo quería degollar.
En este sentido, si bien en Pilar no se habían registrado accidentes hasta el momento, Gaiad señaló “el peligro en la ruta 34, que es angosta y no está señalizada”, adelantando que pedirán que desde el año “se habilite solo para los caballos y se cierre para el resto”.