El temor por lo que pudiese ocurrir con el río Luján, la amenaza constante de nuevas tormentas y un lento regreso a casa para algunos vecinos fueron las claves de la jornada de ayer, en el marco de las inundaciones que afectan a Pilar desde la noche del miércoles.
Al cierre de esta edición, la cantidad de evacuados en los diferentes centros dispuestos por el Municipio era la misma, de acuerdo a lo informado a El Diario desde Defensa Civil. Mientras que varios autoevacuados ya habían regresado a sus casas, en especial en la zona de Pinazo, donde el arroyo homónimo comenzaba a bajar.
Cabe recordar que en la primera jornada de lluvias (el jueves) los evacuados eran 800 –y otros tantos autoevacuados-, mientras que este fin de semana el número ya fue de 300, aunque los autoevacuados todavía doblaban esta cifra.
No obstante, la situación seguía siendo grave en barrios como Río Luján –Manzanares-, Agustoni, Los Grillos y El Manantial. En este último incluso se llevó a cabo una asamblea vecinal para definir cuáles iban a ser los pasos a seguir (ver aparte). A diferencia de las jornadas anteriores, no se registraron cortes u otro tipo de protesta en los barrios de la zona.
Entre las varias fuentes para averiguar el estado del tiempo, el sitio Clima en Pilar y Aledaños fue marcando a lo largo del día cuál era el pronóstico para la zona, siempre con la amenaza de lluvia latente como la espada de Damocles: si bien pasado el mediodía se temió por la llegada de tormentas, ráfagas de viento y hasta granizo desde el noroeste, esto sucedió durante unos minutos en General Rodríguez, Luján y distritos aledaños. La tarde pilarense pasó, dentro de lo posible, entre una tensa calma…
Para hoy, el Servicio Meteorológico Nacional ha pronosticado lluvias y lloviznas por la mañana, con la amenaza de tormentas por la tarde.
Lento regreso a casa, mirando hacia el Luján
Los autoevacuados emprendieron la vuelta, en zonas como Pinazo. La crecida o bajante del río son cruciales para la situación de los barrios afectados. Quedan 300 evacuados.
En este panorama, el mayor foco de atención estuvo puesto en lo que ocurría con el río Luján, mientras se seguía lo que pasaba en el distrito vecino con el agua que tarde o temprano llegará a Pilar para seguir rumbo con destino al Paraná.
“La gente está sacando el barro de sus casas, tratando de lucharla”, graficaron ayer desde Defensa Civil. Sobre el temor por la bajada del río, indicaron que “en Luján superó los 4 metros y se viene para acá…”, agregando que “si llega más lluvia va a complicarse, porque el río explotó (sic)”.
A su vez, en su edición de ayer, El Diario comentó el pedido a funcionarios nacionales de Eduardo Ríos, titular de Defensa Civil, para que vuelvan a pintarse las columnas que medían la altura del Luján, que con el tiempo se fueron borrando.
En Luján, la crecida llegó a un pico de 4,24 metros en la madrugada de ayer, para luego comenzar a experimentar una bajante. Aunque esto último no disparó un definitivo optimismo, ya que se teme que próximas tormentas puedan volver a hacerlo subir. En ese distrito, la crecida del río dejó unos 280 evacuados, más la anegación de varias calles y hasta el cierre de la terminal de ómnibus.
Metros fue el pico de altura del río Luján, en el partido homónimo.
El Manantial
Bronca y promesas de piquetes
El malestar vecinal provocado por una nueva inundación tuvo un nuevo caso testigo ayer en El Manantial, donde desde las 14 se realizó una asamblea vecinal en la intersección de las calles Córdoba y Rincón.
Entre las cuestiones más urgentes sobre las que dialogaron estuvieron la colocación de caños, el pavimentado de las zonas que figuran como asfaltadas para el área de Catastro y la colocación de contenedores para depositar los desechos cuando el agua baje.
Además, se barajaron diversas formas de protesta, una de ellas cortar las inmediaciones al club de tenis Pilará. Según expresó a El Diario Maru, una vecina, el complejo “nos afectó con tantos paredones hechos –queremos creer- con permiso de la intendencia, por eso nos viene tanta agua a nosotros y a Los Grillos, donde antes no se inundaba”.
Del encuentro participaron solo vecinos. “No queremos políticos”, expresó la mujer, dando a entender el descontento de los habitantes del lugar.
Finalmente, no se descartó que durante la jornada de hoy se produzca algún corte de colectora a la altura del acceso a Estancias del Pilar, tal como ocurriera en inundaciones anteriores.