El ministro Florencio Randazzo aseguró que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgará créditos a la Argentina para la puesta en marcha de obras ferroviarias. Entre otras, incluye la electrificación del ferrocarril San Martín (Pilar-Retiro) y del Belgrano Sur.
El funcionario visitó la sede del organismo, en Washington, en compañía con la embajadora argentina en los Estados Unidos, Cecilia Nahón, y mantuvo una reunión con las autoridades de la institución para avanzar en el financiamiento externo.
“Además de garantizar el financiamiento para la electrificación del ramal La Plata- Constitución de la Línea Roca, estamos gestionando la posibilidad de que Argentina pueda seguir financiando otras grandes obras ferroviarias”, confirmó a la salida de la audiencia.
Randazzo anunció que hubo progresos “en nuevas líneas de financiación para que la Argentina pueda impulsar importantes proyectos ferroviarios, como la electrificación de nuevas líneas en el área Metropolitana de Buenos Aires, como San Martín y Belgrano Sur”. Según el funcionario, los nuevos proyectos “podrían alcanzar al ferrocarril de cargas”.
Medio siglo
Los primeros estudios para electrificar el San Martín comenzaron en la década del 60. La estatal Ferrocarriles Argentinos (FA) incluyó el proyecto dentro del denominado “Plan Maestro” para modernizar las redes urbanas.
Ya en los ’70, especialistas de la ex Unión Soviética elaboraron un estudio durante un año para determinar la factibilidad de la obra. Es más: dicho proyecto sigue tomándose como base cada vez que aparece la posibilidad de electrificar el San Martín. Sin embargo, en la década de 1980 la idea se aplicó a la línea Roca, quedando postergado una vez más el tren que ingresa a Pilar.
En los ’90 el tema se reflotó: Metropolitano tenía contrato hasta el 2006, pero el menemismo lo renegoció y se apuntó la obra a cambio de una serie de ajustes en la tarifa. Más tarde, la Justicia anularía esos aumentos en el boleto y “el tren eléctrico” quedaría –para variar- en la nebulosa.
Durante la presidencia de Néstor Kirchner, tras la rescisión del contrato en 2004 el Gobierno reflotó la idea de electrificar el ramal, en medio de una serie de medidas destinadas a mejorar los trenes en todo el país. En ese entonces, ya no eran los rusos sino los chinos quienes aportarían la infraestructura y las unidades, en una operación U$S 123 millones, a realizarse como muy tarde en 2007…
Sin embargo, nada se concretó, y en 2009 llegó un nuevo anuncio “internacional”: ni rusos ni chinos, sino portugueses. El por entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime, sostuvo que el proyecto de electrificación total del San Martín se llevaría a cabo a través de un acuerdo con el gobierno portugués, con una financiación de 160 millones de dólares, terminándolo en tres años, es decir… en 2012.
4,5
millones de usuarios usan por mes los trenes del San Martín, y otros tantos los del Belgrano Norte.