ver más

La UBA también apunta a los barrios privados

14 de agosto de 2015 - 00:00

El Observatorio del Derecho a la Ciudad y la Cátedra Libre de Ingeniería Comunitaria de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advirtieron que la Cuenca Alta del Río Luján experimentó en la última década “un proceso de sojización a partir del cual los grandes productores construyeron canales clandestinos para evacuar las aguas de lluvia” e identificaron en esto una de las causas de los anegamientos en las zonas urbanizadas.

“Esto determina que el agua de lluvia de la Cuenca Alta no quede retenida, llegando más rápido a la cuenca media donde se emplazan varios centros urbanos”, indicó un informe de los especialistas.
Explicaron que las tierras que en el pasado actuaban como retenes o reservorios naturales, “hoy se encuentran sembradas con soja y atravesadas por canales artificiales clandestinos ejecutados sin ningún tipo de control”.
Agregaron además que en la cuenca media y baja, las llanuras de inundación y los humedales “fueron progresivamente ocupados por desarrollos inmobiliarios suntuosos (barrios privados y countries), generando el estrangulamiento y taponamiento de los cauces principales”.
Las entidades propusieron desarrollar un Plan Maestro Integral para la cuenca del Río Luján que incorpore los diagnósticos, miradas y soluciones de los diferentes actores sociales involucrados.
Al respecto propusieron “detener los proyectos de urbanizaciones en humedales y planicies de inundación de la cuenca media y baja, reforestar con especies nativas las zonas impactadas y evaluar y desarrollar reservorios temporales en la Cuenca Alta”.
Destacaron además, la necesidad de “evitar obras de infraestructura que generen estrangulamientos en las secciones transversales de los cursos, eliminar los canales clandestinos y proyectar y ejecutar un aliviador para el curso principal en la cuenca media que desvíe parte de los caudales de crecida”.
Los especialistas aconsejaron también “llevar adelante un Plan Sistemático de limpieza de zanjas y eliminación de endicamientos formados por ramas y basura a cargo de cooperativas vecinales” y “desarrollar un Sistema de Alerta temprana para anticipar este tipo de eventos y adoptar las medidas necesarias para mitigar sus efectos”.
“Los grandes centros urbanos deben desarrollar modelos que simulen el comportamiento del escurrimiento en función de posibles escenarios futuros”, apuntaron los especialistas. 

Tres claves  
• Detener los proyectos de urbanizaciones en humedales y planicies de inundación de la cuenca media y baja.
• Reforestar con especies nativas las zonas impactadas.
• Evaluar y desarrollar reservorios temporales en la Cuenca Alta.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar