Choferes de la línea 60 que atraviesan un conflicto laboral por despidos desde hace 37 días, liberaron el corte que realizaron por dos horas ayer a la mañana en la autopista Panamericana en el kilómetro 42,5, a la altura de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz, para reunirse al mediodía con el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada.
Los trabajadores fueron acompañados por empleados ferroviarios, agrupaciones universitarias y de izquierda. A diferencia de lo ocurrido el martes pasado donde los enfrentamientos dejaron cerca de 40 heridos, el bloqueo de dos carriles de la Panamericana se realizó de forma ordenada y en paz, con un fuerte operativo de Gendarmería y Policía Federal bajo la supervisión del secretario de Seguridad, Sergio Berni, quien sobrevoló la zona desde un helicóptero.
La línea 60, que une Constitución con Tigre y también con Escobar, transporta a 250.000 pasajeros todos los días pero desde el 23 de junio los colectivos dejaron de salir a la calle por un conflicto con la empresa Monsa controlada por el grupo Dota.
Los trabajadores denunciaron un “lock out” patronal al impedirles sacar los colectivos a la calle sin cobrar boleto, mientras que la empresa aseguró que los choferes habían “usurpado las terminales” y que los colectivos que salían a la calle “no reunían las mínimas condiciones de seguridad”.
En el medio hubo una medida de conciliación obligatoria que no fue acatada por las partes al no retrotraerse el conflicto a su inicio y medidas judiciales que impidieron a los trabajadores sacar los colectivos.