Represión y caos en la Panamericana

Trabajadores de la línea 60 intentaron bloquear la autopista. Fueron desalojados por Gendarmería. Hay 33 trabajadores y siete gendarmes heridos. Continúan negociando una salida.

29 de julio de 2015 - 00:00

Los choferes de la línea 60 y la empresa DOTA abrieron un cuarto intermedio hasta hoy en las negociaciones convocadas por el Ministerio de Seguridad bonaerense tras el desalojo ocurrido ayer a la mañana en la autopista Panamericana, en el marco de un conflicto que ya lleva 35 días.
“Por ahora todo está atado con alambre, la empresa aceptaría incorporar a los trabajadores despedidos pero queda todavía por definirse el pago de los salarios caídos, además lo que está judicializado no lo quieren discutir”, dijo el delegado Esteban Simonetta.
El delegado aseguró además que “hasta el momento no hay seguridad de que se vayan a concretar nuestros reclamos, mañana (por hoy) debatiremos en asamblea cómo seguimos pero hubo un paso adelante al aceptar la empresa que podría reincorporar a los despedidos”.
Por su parte, Hugo Shwarzman aseguró “seguimos el plan de lucha y vamos a cortar las rutas y calles cuando creamos conveniente, porque lo que salga de esta negociación no tiene valor legal”, dijo el delegado, quien aseguró que “no hay principio de acuerdo hay una buena predisposición para acercar a las partes”.
Los choferes cortaron ayer a la mañana la autopista Panamericana con la ruta 197, en el Partido de Tigre, en reclamo por la reincorporación de 53 trabajadores, el cese del acoso laboral a los delegados y el pago de los salarios en los días no trabajados por diversas medidas de protesta que comenzaron el 23 de junio pasado.
Unos 400 efectivos de Gendarmería por orden de la jueza Sandra Arroyo Salgado desalojaron la autopista en medio de incidentes en los que las fuerzas de seguridad utilizaron balas de goma para correr a los manifestantes.
Luego ocurrió otro foco de disturbio cuando “los manifestantes ingresaron con colectivos a la autopista pretendiendo bloquear los carriles centrales”, dijeron fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación.
Siete gendarmes resultaron heridos con piedras y botellas arrojadas por los trabajadores, dos de ellos con relativa gravedad, mientras que los choferes denunciaron en asamblea que fueron 33 los heridos y que dos de ellos estaban en terapia intensiva, en tanto hubo siete detenidos, todos ellos liberados.
Los trabajadores denunciaron un “lock out” patronal al impedirles sacar los colectivos a la calle sin cobrar boleto, mientras que la empresa aseguró que los trabajadores habían “usurpado las terminales” y que los colectivos que salían a la calle “no reunían las mínimas condiciones de seguridad”.

250
Mil pasajeros por día transporta la línea 60.

53
Son los trabajadores despedidos por la empresa.

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