El Honorable Concejo Deliberante (HCD) aprobó ayer la incorporación a la ordenanza contravencional local la ley que prohíbe a las estaciones de servicio vender combustible a los motociclistas que no lleven casco.
La normativa funciona desde hace más de dos años en todo el territorio bonaerense, pero ahora el Municipio también podrá controlar que se cumpla.
El proyecto presentado por el concejal y precandidato a su reelección en el Frente Renovador, Adrián Maciel, fue aprobado por mayoría en la sesión extraordinaria de ayer y espera la promulgación del Ejecutivo.
El escrito también exige la medida de seguridad para aquellos motociclistas que cuyo rodado haya sido secuestrado y deban retirarlo.
A diferencia de la regla provincial que castiga a los estacioneros que la infrinjan con 100 a 1.000 litros de combustible, en Pilar la primera falta sería un apercibimiento y la reincidencia, podría costarle la clausura del comercio.
La medida en toda la Provincia de Buenos Aires tuvo inicio en 2008 cuando se lanzó el programa “sin casco no hay nafta”, al cual las comunas debían adherir, pero ya en ese entonces muchos municipios decidieron establecer la norma como ordenanza.
Hace poco más de dos años, se convirtió en ley bonaerense y en la mayoría de los surtidores se hizo efectiva, pero el control y cumplimiento se dieron de manera muy austera. Ahora la comuna tendrá potestad para fiscalizar que se cumpla.
Cuidado
El proyecto señala que tiene como fin, sumarse a las medidas de seguridad impuestas para resguardar la vida de los motociclistas.
Y en ese contexto, remarca que el uso del mismo reduce las heridas graves de médula espinal, mientras recuerda que desde 2010, el Ejecutivo bonaerense reglamentó que conductores y acompañantes de motocicletas, ciclomotores y triciclos motorizados, deberán circular con casco reglamentario y chaleco reflectante. Además que estos deben llevar impreso en forma legible el dominio del vehículo que conducen.
En tanto, solicita que el Municipio realice una campaña pública para el uso de casco, por parte de conductores y acompañantes que se trasladen en motocicletas y advierte que habrá castigo al comerciante que incumpla la norma, quien ante una reincidencia de la falta, podría sufrir la clausura de su estación de servicio.
El dato
El autor del proyecto, Adrián Maciel, sufrió en carne propia la no utilización del casco. Viajaba en un cuatriciclo, chocó y sufrió un fuerte golpe en la cabeza que lo dejó en coma durante 27 días. Hoy lleva una placa en el cráneo.