El paro que desde la semana pasada lleva adelante un sector de los trabajadores del Senasa ya repercute fuerte en el distrito. El faltante de carne se empieza a sentir de manera intensa y fue el pie justo para que los precios sigan subiendo. Y tanto se elevaron que el kilo de milanesa en Pilar ya roza los 100 pesos.
Desde ayer, las heladeras de muchas de las carnicerías del distrito lucían algo más despobladas que de costumbre. En la mayoría de los locales, mirando hacia abajo se veía menos carne y observando hacia arriba se notaba un incremento cercano al 20% en la mayoría de los cortes.
“Está bravo porque los frigoríficos no faenan, escasea y aumenta la carne y la venta en el mostrador es cada vez más difícil”, admitió Horacio, titular de la carnicería ubicada en Pedro Lagrave al 400 que lleva su nombre.
Desde otras carnicerías, algunas que incluso integran otros eslabones de la cadena comercial, compartieron la opinión: “el paro se mantiene desde la semana pasada y está complicado. Supuestamente este paro se termina el jueves y el viernes empezaría otro pero del sector agropecuario”, adelantaron.
Con esta medida de fuerza, los trabajadores del Senasa reclaman “por la precarización laboral existente en el organismo, piden el 82% móvil jubilatorio para todos los empleados y terminar con la privatización de las funciones indelegables del Estado nacional”. Exigen también la apertura de la paritaria sectorial y equiparación de salarios con organismos como AFIP, Migraciones y Aduana.
El problema radica en que para sacar la carne del campo, los productores deben completar un trámite en el Senasa que se denomina “Guía” y como no se puede hacer está toda la cadena paralizada.
“Esto afecta a toda la cadena, desde el que cría las vacas, pasando por al carnicero y hasta el consumidor. Todos perdemos”, apuntó Horacio en el programa Código Plaza (92.1).
Complicado
La milanesa es una de las comidas preferidas del argentino y la barrera de los 100 pesos es, más allá de la depreciación de nuestra moneda, una barrera psicológica. Por eso ver ese número de tres cifras al lado del corte tan buscado shockeó a más de uno.
“Con todo este problema ya aumentaron la carne un 20% y dicen que quizás la suban un poco más pero con esto ya rebalsaron el vaso, es una barbaridad”, confió Horacio, quien explicó que está trabajando a un precio de “casi 49 pesos el kilo de carne en el gancho”.
A la hora de hablar de incrementos, la mayoría de las carnicerías más chicas subieron ayer sus precios y la misma operatoria llevaron a cabo algunos locales más grandes. “Encima que se labura poco, le aumentás la carne un 20% y la gente se va pero no me queda otra y lo tengo que hacer”, indicó Horacio.
Pero también hay quienes tienen otras posibilidades, como la carnicería Spitalieri cuyos propietarios decidieron absorber la suba. “Decidimos no aumentar. Como en el tiempo del paro del campo, que duró 100 días y no cerramos un día”, argumentaron.
De todos modos, en lo que si acordaron todos fue en lo complicado del escenario: “aumenta todo. Subió la nafta, las cargas sociales, está el medio aguinaldo, es una situación muy difícil”.
En el distrito, la mayoría de los comerciantes ha tenido que salir a comprar a proveedores no habituales y a precios, en algunos casos, exorbitantes. “Si no tenés stock, tenés que ir a buscar la carne a otro lado y la pagás cara o no la tenés”, apuntaron.
La venta de cerdo también se ha visto afectada por el paro pero no así la de pollo, que se entregó con normalidad aunque también con aumentos.
El sector afectado puso en práctica el anticipo de vacaciones y suspensiones provisorias para el personal de las plantas, hay 7.500 operarios licenciados y a esto se suma la crisis que ya golpeaba a la actividad.
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los días que lleva la huelga de los trabajadores del Senasa. Para el viernes está previsto el inicio de una medida de fuerza del sector agropecuario.
“Encima que se labura poco, le aumentas la carne un 20% y la gente se va pero no me queda otra y lo tengo que hacer. Es una barbaridad”.
HORACIO, CARNICERO.