En pleno debate por los trabajos de limpieza del río Luján, los ambientalistas locales recibieron ayer una buena noticia: la Provincia decidió incluir a la Reserva Natural de Pilar en el listado de zonas de “máxima conservación”, incluyéndola bajo la esfera de la llamada Ley de Bosques.
La decisión provincial se tomó luego de un relevamiento realizado el pasado 20 de marzo a lo largo de la cuenca del río, a cargo de la Dirección Provincial de Recursos Naturales, perteneciente al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible –OPDS-, en el marco del proceso de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN).
Según lo informado ayer a través del área de Salud Ambiental del Municipio, “solo tienen identificadas formaciones boscosas nativas en la Reserva Natural del Pilar”: allí se constató la existencia de dos montes de sarandí colorado, como así también la presencia de otra especie nativa, el sauce criollo.
Al cumplir esos sectores con los parámetros mínimos que establece el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), se propuso la incorporación dentro del mencionado OTBN, estableciéndolo dentro de la Categoría I (Roja), es decir, “de máxima conservación”.
Además, en la zona de entrada de la Reserva se constató la existencia de un parche de Tala Celtis, estableciéndolo dentro de la Categoría II (Amarilla). Ambos ingresan en el marco de la actualización periódica que plantea la Ley Nacional Nº 26.331.

