Una característica típica de las construcciones de la época colonial eran los edificios o viviendas que terminaban sus esquinas en ángulo recto, es decir, sin ochava. Pero quedan muy pocas de estas construcciones en Buenos Aires y en toda la Argentina en general. En Pilar, una de las escasas esquinas sin ochava es la del “el bar de Samatán”, una construcción de unos 150 años ubicada entre las calles Nazarre, San Luis y La Rioja, frente a la estación del FFCC San Martín.




