En los últimos siete años 20 adolescentes de 14 años murieron en situaciones de violencia de género, realidad que hoy impacta en la sociedad por el femicidio de Chiara Pérez, de la misma edad, embarazada y víctima de un crimen -confesado por su novio de 16- que generó la convocatoria de una movilización nacional para el 3 de junio con la consigna #NiUnaMenos y alertas sobre maltrato en los noviazgos.
“Hay que pasar del espanto a ocuparse de lo que transmitimos a nuestros jóvenes, de las prácticas violentas en la familia donde esos adolescentes se socializan”, reflexionó para Télam Laura Rozados, comunicadora y educadora que dirigió un proyecto sobre relaciones violentas en noviazgo en la Universidad Nacional de Entre Ríos.
“Existe una naturalización de la violencia en chicas y chicos y ausencia de adultos que ayuden a reflexionar”, aportó por su parte la terapeuta corporal Adriana Potel, quien desde Córdoba está a cargo del proyecto Jakairá de la fundaciones Children Action y Kaleidos, que trabaja con adolescentes en la zona de Traslasierra desde hace ocho años.
“Observamos alarmadas cómo, a pesar de los avances sociales y legales, no solo no hemos logrado romper con los rígidos roles de género que estigmatizan a varones y a mujeres, sino que las nuevas generaciones continúan reproduciendo los mismos estereotipos. Las jóvenes construyen la idealización del ‘amor romántico’”, consideró Ada Rico, de La Casa del Encuentro.
Esta ONG es la que brindó, a través del Observatorio de Femicidios Marisel Zambrano, los datos estadísticos que muestran que entre 2008 y 2014 hubo 145 femicidios de jóvenes de entre 13 y 18 años, 20 de los cuales tuvieron como víctimas a chicas de 14, la misma edad que tenía Chiara Pérez cuando fue asesinada esta semana en Rufino, Santa Fé.




