Consejeros escolares del massismo presentaron un proyecto que busca prohibir el uso de purpurina y brillantina en las escuelas del distrito, tanto públicas como privadas.
La iniciativa se basa en la peligrosidad de esos elementos, que contienen metales pesados y sustancias sumamente tóxicas que el año pasado causaron la muerte de un chico que las inhaló.
El proyecto fue presentado por el consejero escolar Alan Álvarez, quien explicó que la idea surgió en una recorrida por escuelas. “Cuando entramos a un aula vimos a los chicos de entre 7 y 8 años trabajando con brillantina y nos acordamos del caso. Por eso consultamos con el resto de los consejeros y con los concejales para elaborar este proyecto”, indicó el funcionario.
El proyecto de ordenanza fue aprobado por unanimidad en la comisión de Salud del Consejo y llegará hoy con dictamen favorable al recinto para la primera sesión ordinaria del año.
En caso de aprobarse, Pilar se convertirá en el primer municipio de la provincia de Buenos Aires en prohibir el uso de esos elementos, comunes en las tareas escolares.
De todos modos, la ordenanza no limitará su venta en las librerías, que podrán continuar comercializándolos.
En octubre del año pasado, un niño de siete residente en la provincia de Santiago del Estero murió tras una larga agonía luego de aspirar purpurina por accidente.
El nene, identificado como Mauro, estaba jugando con un silbato con purpurina. Cuando aspiró para soplar, la purpurina se esparció e ingresó a su cuerpo a través de su nariz y boca.
A los pocos minutos, Mauro empezó a experimentar problemas respiratorios y sus padres lo llevaron al centro asistencial. En principio, fue estabilizado y luego enviado a su casa. Pero según indicaron a los medios locales, al día siguiente el cuadro se agravó y fue internado. Semanas después, falleció.


