ver más

Los obispos dejan Pilar con una reflexión sobre el pasado

25 de abril de 2015 - 00:00

La asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), reunida esta semana en Pilar, concluirá hoy con un documento final cuyo contenido se dará a conocer públicamente. 
En las últimas jornadas, en tanto, el grupo reflexionó sobre la figura y la tarea pastoral de monseñor Enrique Angelelli, por cuyo asesinato durante la última dictadura militar en La Rioja fue condenado a prisión perpetua el represor Luciano Benjamín Menéndez.
El centenar de obispos -presidido por el titular del Episcopado, monseñor José María Arancedo hizo “memoria de la dimensión pastoral”  de Angelelli como “obispo que entregó su vida”, según informó la oficina de prensa de la CEA.
Para ello escucharon una disertación del padre Luis Liberti, de la Congregación del Verbo Divino, quien indagó en la vida del obispo muerto en 1976, habló sobre cómo “puso en práctica el Concilio Vaticano II” e insistió en el trabajo comunitario que realizó como obispo.
“A veces tenemos la imagen de él como muy solo y no es así. Él trabaja con los sacerdotes, la vida consagrada y laical, pone en marcha el Concilio especialmente en un sentido comunitario, es una marcha eclesial, es un caminar de la Iglesia que se va convirtiendo y en ese proceso, como pastor, es él quien lleva adelante esta tarea”, comentó Liberti.

Archivos
La reflexión de los obispos se conoce un día después de que el papa Francisco le dijera en el Vaticano a Ángela Lita Boitano -referente de la Agrupación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por razones poíticas- que la Iglesia “hará una autocrítica sobre su rol durante el terrorismo de Estado y que abrirá sus archivos sobre ese período”.
La conversación entre Boitano y el pontífice argentino se produjo ayer al término de la audiencia general que Francisco celebra cada miércoles en la plaza de San Pedro.
Por otra parte, la oficina de prensa de la CEA difundió declaraciones de monseñor Arancedo sobre la preocupación de los obispos en relación al avance del narcotráfico en el país, que habían expresado ayer.
“En el intercambio de inquietudes y preocupaciones, varios obispos de diversos lugares del país han señalado el crecimiento alarmante del narcotráfico. Esto implica la expansión de bandas del crimen organizado y el aumento de la corrupción que supera los diversos niveles de control de la sociedad y el Estado”, afirmó.

“No deja de conmover a la sociedad el número de muertes por enfrentamientos de grupos que comercian», considero el presidente de la CEA”.
José María Arancedo.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar