El águila más famosa: Rivadavia al 900, entre Independencia y Fermín Gamboa. Aún entre la maraña de cables que cruzan por su frente puede verse, altiva, una de las esculturas más conocidas del centro de Pilar: el ave que decora lo que alguna vez fue la carnicería “El águila”.
El animal fue esculpido en 1917 y el constructor de la obra fue Domingo Topazzini. El edificio fue el primero de Pilar en tener una amplia cámara frigorífica. En ese entonces, su propietario era don Jacinto López.
A pesar de que hace varios años el local ha cambiado de rubro (desde 1975 ya no es carnicería), su águila sigue allí, firme, con la mirada fija en el horizonte.



