Cuatro jóvenes fueron increpados a las 6 de la mañana del domingo a la salida del boliche por un grupo de menores que casi sin mediar palabras los atacaron a golpes. Quien se llevó la peor parte es Gianfranco Terré, de 22 años. El joven fue ferozmente agredido en dos ocasiones, provocándole heridas y moretones en todo el cuerpo.
“Me contó que adentro del boliche estaba todo muy bien, la pasó lindo y el problema se suscitó cuando salió”, comenzó el relato Claudio Terré, padre del joven que se recupera lentamente.
“Hizo unos 10 pasos, de acuerdo a lo que me comenta, y escuchó que le dijeron algo como ‘¿qué onda?’, cuando se dio vuelta para ver quién era, automáticamente vino un aluvión de golpes”, continuó.
El vecino aseguró que su hijo fue agredido dos veces, pese a la mediación de los guardias de un boliche que separaron a los dos grupos.
“Se alejó unos metros, volvieron a atacarlo y ahí fue cuando casi sin conocimiento lo llevaron el amigo y las dos chicas”, agregó.
Gianfranco fue trasladado en un remís al hospital, donde le hicieron las primeras curaciones y otros estudios. Allí llegó con golpes a la altura de los riñones y en las costillas, con moretones en la cara y en la cabeza.
“Tenemos que esperar 72 horas despertándolo cada 2 horas si se duerme para ver cómo se despierta”, explicó su padre sobre el actual padecimiento de Gianfranco.
El joven violentado trabaja en un shopping de Martínez y su tiempo libre es durante la semana, por tal motivo no es habitué de la noche pilarense. Pero esta vez Gianfranco había decidido salir con amigos.
“No está muy al tanto de la movida de Pilar. Por mi trabajo tengo un poco más de percepción porque lo veo a diario los fines de semana, el tema de salvajismo de un grupo hacia otras personas”, explicó Claudio Torré, quien desde su remís es testigo de las grescas que se suelen ocurrir en las cuadras del corredor nocturno.
“Si a mi hijo le llega a pasar algo más, alguien se tiene que hacer responsable”.
Claurio Terré.
