Aunque no se alzó con el Oscar a la mejor película, el film de Damien Chazelle está entre lo mejor del 2014. Miles Teller encarna al joven baterista de jazz Andrew Neiman que asiste a una de las mejores escuelas de música del país en New York, bajo la tutela del temible jazzista y maestro Terrence Fletcher (J.K. Simmons). Entre ellos se entabla una tensión que atraviesa la pantalla, con la música como disparador de una catarata de emociones.
