Previenen el cáncer de cuello de útero

El Municipio apunta a detectar la enfermedad. La campaña se lleva adelante en los centros de salud y el hospital Sanguinetti. Se sumó un laboratorio de anatomía patológica.

24 de marzo de 2015 - 00:00

Si bien es una enfermedad 100% prevenible, el cáncer de cuello de útero ocupa el segundo lugar entre los tipos de cáncer más comunes de mujeres a nivel mundial y es la segunda causa de muerte por este mal en mujeres entre 35 y 64 años.

En Pilar se está trabajando en forma intensa desde hace más de 3 años en los centros de atención primaria y en el Hospital Municipal Juan C. Sanguinetti, con la reciente apertura del nuevo Laboratorio de Anatomía Patológica.

“La palabra cáncer asusta. Pero la información es lo más importante para combatirlo. Se trata de una enfermedad prevenible y es curable si se detecta en etapas tempranas, con tratamientos 100% efectivos”, aseguró el médico Luis Paul, coordinador del Servicio de Medicina Patológica municipal.

El verdadero problema de esta enfermedad es la cobertura a análisis que lo detecten. El cáncer de cuello de útero afecta principalmente a mujeres de bajos recursos, socialmente vulnerables, que no acceden a los servicios de salud.

Por este motivo, el municipio está poniendo en acción una serie de recursos para acercar los controles ginecológicos a todas las mujeres.

El test de Papanicolaou (PAP) es un examen que detecta posibles lesiones en el cuello del útero para tratar antes de que se conviertan en cáncer. En nuestro país, la realización de esta prueba se hace principalmente cuando la mujer concurre al establecimiento para realizar una consulta ginecológica.

Sin embargo, está demostrado que esta situación afecta a mujeres jóvenes y con acceso a servicios de salud reproductiva, siendo las que menos riesgo tienen de desarrollar esta enfermedad. Es necesario extenderlo a mujeres de más edad sin contacto con servicios de salud.

Con este objetivo, se abrió el consultorio de demanda espontánea donde acuden las pacientes sin turno que nunca pudieron acceder a este tipo de estudios. Aunque el PAP se puede realizar en cualquier centro de atención primaria, el objetivo de este espacio es facilitar el acceso a salud de las mujeres que por distintos motivos no cuenten con él.

Estas medidas están permitiendo que el nivel de cobertura aumente año a año, asegurando que crezca el número de mujeres que previenen el cáncer de cuello de útero. Son de gran importancia ya que se trata de un cáncer con síntomas silenciosos y con la máxima tasa de mortalidad de entre 36 y 64 años.

En general, los ginecólogos establecen que una mujer que cuente con dos resultados negativos en los últimos tests de Papanicolaou (PAP) requiere espaciar la frecuencia. Es decir, deberá repetirlo cada tres años.

 

600

muestras por mes son procesadas en el laboratorio de análisis patológico de Pilar.

 

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