Dispersos en distintos puntos del Partido, con amplios espacios para que sus inquietos huéspedes puedan sentirse como en esa casa que quizás alguno supo tener, se encuentran los refugios de animales. Algunos más nuevos, otros con una vasta tradición en el cuidado y la protección de los perros, lo cierto es que sus responsables levantaron la bandera de la protección y continúan con la educación que muchos amos pasaron por alto a la hora de darle la espalda a un animal al abandonarlo.
“Hay falta de conciencia de la gente, también falta de control de los criaderos”, advierte Silvia Gómez, vicepresidenta de la Red de Protección Animal “Perros del Alma” del barrio Pellegrini, donde han rescatado animales de raza “que ya no les sirven y los largan. No los castran y los abandonan”, completa con cierta indignación revestida de resignación. El refugio alberga a más de 240 perros, es el más poblado del distrito.
Quien también se puso la pechera del rescate animal es Lucrecia Juin, que junto a su madre administran “Desde el Alma”, ubicado a metros de la ruta 25, camino a Moreno. “La gente no se concientiza sobre la importancia de castrar. Se hace una pirámide interminable de crías”, sostiene la joven, a cargo de 60 perros rescatados principalmente de las rutas 25 y 197.
La historia de Alfredo Barala es conocida. Su “refugio” es su casa, que no lleva nombre. En sus 12 años en el barrio Los Cachorros no tuvo tiempo para pensar uno, sino que se dedicó a levantar y curar perros de las calles, atropellados y con otras dolencias. Entre los factores por los que cree que los perros son abandonados, incluye la mantención y la falta de responsabilidad: “Aumenta el alimento, que antes salía 20 pesos la bolsa y ahora 180, y a la gente no le alcanza y hasta algunos los atan a las vías del tren”.
Aunque advierte que hay más campañas y se distribuye más información, “en la gente no pega,-cuenta Alfredo- falta más educación”.
En busca de hogar
El más reciente de todos los refugios pilarenses es “Zaguates”, ubicado en las cercanías de la ruta 28, creado por cinco mujeres que hace un tiempo peleaban por separado y el destino las cruzó para encarar la lucha contra el abandono animal, protegiendo a 60 perros.
Estefanía Blicher es una de las 5 patas del grupo que rescatan perros de barrios carenciados y los ponen en adopción a través de Facebook en “Zaguates refugio”, quien se animó a analizar la problemática: “La falta de conciencia en los cuidados de un animal, la paciencia que requieren y por otro lado, lamentablemente, hay un negocio”, sostiene.
A su vez, la joven remarcó que, en cuanto a la adopción, “la gente está tomando cada vez más conciencia, si bien hay gente que no la tiene”.
Por el momento son todos adultos los animales que hay en el refugio. Los cachorros (y algunos adultos) son insertados en una red de tránsito para que también puedan luego encontrar un hogar.
En apenas unas semanas es el día del animal, por qué no anticiparte y pensar que podés hacer feliz a uno que aguarda a que le abran la puerta para tener una familia. Colaborá adoptando un perro de los refugios de Pilar.
No compres, adoptá
- “Zaguates refugio” (Facebook)
- www.perrosdelalma.com.ar
- “Desde Alma” (Facebook)
- Alfredo Barala (011 15 57569647)
Caen postes de luz en una escuela
La caída simultánea de ocho postes de luz en la puerta de un colegio complicó la mañana de ayer en el barrio Los Cachorros.
El hecho ocurrió cerca de las ocho de la mañana, coincidiendo con el horario de entrada de los estudiantes a la Escuela 25. Aunque el incidente se produjo a metros del lugar por donde circulaban los chicos, ninguno resultó lesionado. No obstante, debido al inconveniente, se produjo un corte de luz generalizado que se prolongó más allá del mediodía.
Según testigos, el derribo de los postes fue responsabilidad de un camión que por razones no determinadas, golpeó fuertemente uno de los palos. Esto provocó un “efecto dominó” en el resto, dado que todos están unidos por el cableado eléctrico.
Pese al impacto, el rodado no detuvo su marcha y no pudo ser alcanzado por los vecinos.
“Mi sobrino de 12 años estaba entrando al colegio y vio cómo el camión derribó los palos, que cayeron a metros de donde estaba él”, contó Martín Parrado en diálogo con El Diario.
Dado que el hecho se produjo en la propia vereda del colegio, los directores del establecimiento resolvieron suspender las clases durante la jornada de hoy, hasta tanto se extiendan las tareas de reparación. Debido a la magnitud del hecho, varias manzanas quedaron sin luz.