Desde el Municipio aseguran que no ignoran la problemática del tránsito tanto en el centro de la ciudad como en las localidades. En ese contexto, remarcan que hay un estudio en marcha que busca soluciones o donde la haya y al menos un paliativo a la situación donde no se pueda dar una salida definitiva.
Una de las zonas más difíciles y en la que admiten que es una tarea casi imposible de arreglar a fondo, es la que denominamos microcentro pilarense, que se convierte en un verdadero laberinto en las horas de ingreso y egreso de las escuelas.
En diálogo con El Diario, el secretario de Gobierno Pablo Martínez contó que se lleva adelante y a través de un convenio con el Automóvil Club Argentino (ACA), un estudio que comenzó por Del Viso, seguirá por Lagomarsino, Presidente Derqui y Pilar.
El proyecto consta de reconocer los puntos más complejos de cada localidad, para lograr soluciones de fondo, si es que existen, y no solo ofrecer un parche que deba ser reformado nuevamente en poco tiempo.
“Buscamos profesionalizar el estudio y por eso lo hacemos con el área de seguridad vial del ACA, que además incluye una capacitación para los inspectores de tránsito”, explicó Martínez. Aseguró que los problemas de cada localidad son muy dispares del resto, pero que todas necesitan un planteo de fondo y no parches.
El centro
Por otra parte en el centro de Pilar, donde el horario de entrada y salida de los colegios genera un laberinto para automovilistas, es uno de los temas más complejos y en los que el propio gobierno reconoce que “no tiene alternativas de solución y solo se puede aliviar”.
Pero el alivio también depende del factor “educación vial” ya que empezando por quienes quieren llegar con sus vehículos sí o sí hasta a la puerta de los colegios, nadie aporta a una mejora de la situación.
“Es un centro muy chico, con muchos automóviles y está fundado con las escuelas alrededor de la plaza. Son pocas las alternativas que existen”, detalló Martínez.
Al mismo tiempo, el titular de Gobierno contó que se reunieron en más de una oportunidad con Autopistas del Sol, planteando mejoras en los ingresos, como en el puente de Panamericana y ruta 25, al igual que el puente Champagnat e incluso el Kilómetro 50.
Entre las opciones, se estudia la posibilidad de que las colectoras sean mano única y llevar las bajadas y subidas a mitad de cuadra, ya que por el escaso espacio es imposible una reforma profunda.
A su vez, también entraría en el proyecto, hacer de una sola mano el puente Champagnat y utilizarlo como salida. Quien quiera ingresar a la ciudad, lo deberá hacer bajando por el puente siguiente, retomando unos metros por colectora hasta la calle Rincón y de ahí a 11 de Septiembre.
Pero esto requiere una gran inversión de la concesionaria de la autopista, que debería decidir si está dispuesta a hacerlo.
TRES CLAVES
• Un estudio que será utilizado como “plan maestro”, se realizará en cuatro
centros urbanos del distrito.
• Transformar las colectoras en mano única con el mismo sentido que la autopista y correr las subidas y bajadas a mitad de cuadra.
• Establecer, señalizar y delimitar las paradas de colectivos en el centro para que no provoquen taponamientos en todas las cuadras.