El de las picadas en Panamericana resulta ser un tema sin solución: cuando parece haberse calmado, resurge con algún inconveniente. El último hecho ocurrió el pasado fin de semana, cuando un auto en el que se movilizaba una familia fue embestido por otro que habría estado corriendo en una de estas polémicas competencias.
Ayer, el titular de Prevención Ciudadana del Municipio, Carlos Losada, se refirió al hecho como “un caso aislado”, aunque adelantó que se analizarán las cámaras de seguridad para ver si se puede dar con los autos involucrados, ya que huyeron tras el accidente.
Asimismo, en las últimas horas varios lectores alertaron sobre la proliferación de esta práctica, siempre peligrosa cuando se realiza en la vía pública.
“Para mí es un caso aislado –comentó Losada a El Diario-, se siguen haciendo controles y yo recorro personalmente la Panamericana los fines de semana a la noche, para constatar si vuelven las picadas”.
El último hecho ocurrió el domingo a la madrugada, cuando un auto (sería un VW Bora gris) que circulaba a más de 180 kilómetros por hora impactó contra una camioneta utilitaria en el kilómetro 52,500. En ella viajaban Alejandro Loraschi y su hijo de 9 años, provocando que perdiera el control, atravesara la autopista y ambos ocupantes resultaran heridos.
“Si efectivamente la camioneta subió en el cruce con la ruta 25, allí hay cámaras de seguridad, así que van a ser revisadas para tratar de identificar a los autos”, adelantó Losada.
Casos
A su vez, en el análisis de los hechos Losada coincidió con los lectores en que las picadas “van mutando como todo hecho delictivo. Ya no se reúnen directamente en la autopista, sino que pactan antes dónde será la carrera, y van por separado hasta ese puente, para luego picar”.
En este sentido, la vecina Marina Berrondo expresó que “desde el viernes después de las 22 se van reuniendo en la plaza de Pilar, y de allí se van a los puentes a correr. Debería haber policías de civil para copiar las patentes”.
Algo similar informaron desde el sitio La Pana Web, encargado de seguir minuto a minuto lo que sucede en la autopista: “Hace muchos años que se hacen picadas en ese tramo del ramal, y se siguen haciendo”.
En consonancia, Enrique Rojas afirmó que “saben que corren los sábados y domingos y nadie hace nada. Yo regreso tipo 12 o 1 y los veo correr. La policía, bien gracias. ¿Por qué no ponen un patrullero cada dos puentes? La verdad, de locos”.
Por su parte, Diego Melo recordó un hecho parecido al sucedido el domingo: “Me pasó el año anterior, venía por la autopista y un BMW venía picando con un KA. Casi nos chocan, llamé al 911 y a la policía local. Y obvio, nadie vino para ver si era verdad…”.
“Las picadas van mutando como todo delito. Ya no se reúnen en la autopista, sino que se pactan antes”.
JUAN CARLOS LOSADA.