“No esperaba que fuera tan buena. Es grandota y cuando te mira tiene cara de mala pero le pedimos un autógrafo, nos firmó la remera y nos dijo algo en inglés aunque no entendimos nada”. La que habla es Rosario. Tiene 11 años y una raqueta en la mano. Ella fue una de las fans que se acercaron ayer a Pilará, en donde Serena Williams efectuó su primer entrenamiento de cara a la serie por el Grupo Mundial II de la Fed Cup en la que Estados Unidos se medirá con Argentina.
En rigor, con la firma, Rosario se llevó un premio grande porque a pesar de la buena onda de la número 1 del mundo, quienes la rodeaban hicieron todo lo posible para que no tuviera contacto con el público. En ese contexto, ella lució algo incómoda.
Serena arribó al país en las primeras horas del día y de inmediato se trasladó el hotel Sheraton de Pilar, el lugar en el que se alojan las dos delegaciones. Desde allí se dirigió a Pilará, el escenario de la serie.
Ya en el club local, la menor de las hermanas Williams y dueña de 19 Grand Slams como singlista, trabajó durante más de una hora junto a Taylor Townsend, la jovencita de 19 años que reemplaza a Madison Keys en el equipo.
Ataviada con una calza tres cuartos de color negro y una remera amarillo flúo, Serena peloteó con la potente zurda ante la atenta mirada de Mary Jo Fernández, la capitana estadounidense.
Mientras las chicas argentinas almorzaban dentro del house de Pilará, Serena se mostró activa, dio indicaciones, charló con sus compañeras de trabajo y no evidenció rastros de la gripe que la tuvo a mal traer durante el Abierto de Australia que acaba de ganar. Además, por lo menos ayer, dejó en claro que el cambio de superficie (viene de realizar la gira por Oceanía sobre cemento) no la afectó.
Si el lunes el trabajo de las argentinas se dio ante apenas un puñado de personas y el martes la concurrencia creció gracias al Kids Day, lo de ayer fue una muestra del poder de convocatoria del apellido Williams. Es que sin ser una multitud, una gran cantidad de personas se acercó a Pilará para ver de cerca de la mejor del planeta.
Por la tarde, la que llegó fue Venus Williams (11º del ranking mundial), quien tras pasar por Miami arribó al país y también se entrenó en Pilará. Junto a ella, que suele generar un mayor y mejor vínculo con el público que Serena y tiene una gran cantidad de fanáticos por estas tierras, aterrizó Coco Vandeweghe (32º), quien suplantará a Varvara Lepchenko, que se bajó de la serie.
Intenso calor
Además de la llegada de las hermanas Williams, la jornada del miércoles dejó otras noticias de cara a la serie que se disputará el próximo fin de semana en Pilar. La expectativa es importante y va subiendo con las horas. En nuestra última edición informamos que se agotaron las entradas para el sábado y ayer la Asociación Argentina de Tenis adelantó que quedan menos de 300 entradas y un puñado de abonos para el domingo.
Bajo una humedad muy alta y temperaturas que superaron los 30 grados, también trabajó el equipo de Argentina, en el que reina una gran camaradería. Paula Ormaechea, María Irigoyen, Nadia Podoroska y Tatiana Búa se movieron ante la presencia de la capitana María José Gaidano, mecanizando movimientos ya con la serie en la cabeza.
Hoy continuarán los entrenamientos: Estados Unidos trabajará de 9 a 11 y de 14 a 16, en tanto Argentina lo hará de 11.15 a 13.15 y de 16.15 a 18.15. Además, los dos conjuntos completos brindarán la conferencia de prensa oficial.