Un grupo de trabajadores del frigorífico Amancay que fue afectado por el incendio ocurrido en diciembre de 2013, piden que se agilice la liquidación del dinero adeudado. Es que muchos figuran como empleados de la planta, lo que los imposibilita de ser contratados por otra empresa.
El 19 de diciembre de 2013, el incendio de un depósito del frigorífico Amancay en el barrio San Jorge significó la pérdida de gran parte de la mercadería, de insumos y maquinaria, además del 70 % del inmueble.
Pero otra de las pérdidas fue la de unos 400 puestos de trabajo que iniciaron un largo camino por la senda de la incertidumbre, que para algunos concluyó en promesas inconclusas.
“No podemos conseguir otro trabajo porque estamos en blanco todavía. Nos tienen que nos van a pagar el mes que viene, que ya salió en los diarios que nos van a pagar pero no pagaron ni 5 centavos”, señaló Héctor Lugones, un empleado del frigorífico, de 59 años , que prestó sus servicios durante 11, hasta el momento del incendio.
Quien se encuentra en la misma situación es su hijo, Gonzalo. Con 28 años y 8 trabajando en el lugar, mantiene a su familia realizando changas. “Si renuncia no puede recibir lo que le deben. Ahora no puede trabajar en blanco”, explicó su esposa, Gisela Insfran. La mujer acusó a la empresa de no hacerse cargo de las deudas: “Tenemos un bebé y deudas. Amancay nos dejó en banda”.
A principios de diciembre, los trabajadores afectados recibieron la noticia de que por fin llegarían a un arreglo y recibirían la liquidación del sueldo y la indemnización, junto con una compensación por el año sin actividad. De los 400 trabajadores que no pudieron volver a trabajar en el frigorífico, unos 70 serían los beneficiados por una resolución, siendo unos 30 de ellos de la misma firma y el resto de la agencia de trabajo Valuatec.
Allí, representados por diez empleados frente al juez de la causa, los propietarios del Amancay prometieron el pago que nunca llegó. “Nos dijeron que antes de fin de año nos iban a pagar. Si no nos pagaban todo, nos iban a dar primero el cincuenta por ciento, pero pasó fin de año y no nos dieron nada”, recordó Lugones.
Según los testimonios que recogió El Diario, muchos de los damnificados cobraron lo adeudado, pero “pagaron a los de Amancay, a los de Valuatec, la agencia de trabajo a la que los pasaron un año antes, no”, explicó Micaela Lugones, hermana de Gonzalo e hija de Héctor, ambos extrabajadores del frigorífico. En cuanto a la posible reapertura del frigorífico, el delegado de planta Sebastián Páez indico que se viene posponiendo. “Nos están pateando para mayo o junio”, apuntó
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Son los empleados que aún no recibieron el pago de la indemnización.