LA COLUMNA DEL PADRE SAYU: La tortuga y la liebre corrían en equipo y…

6 de diciembre de 2015 - 00:00
Nuestro presidente electo Mauricio Macri dijo: “Enfocamos demasiados años en las diferencias, pero es mucho más lo que nos une. Espero que todos nos sintamos parte”.
Lo dijo en plural: nos sintamos…
Para el progreso íntegro de nuestra Nación se necesita el sentido y el espíritu de pertenencia. 
Por eso presento la nueva versión de la carrera entre la tortuga y la liebre. La liebre corrió a toda velocidad. Luego, al ver que llevaba mucha ventaja, decidió sentarse un rato para recuperar fuerzas. Pero pronto se durmió. La tortuga, que andaba lento, la alcanzó, la superó y terminó primera, declarándose vencedora indiscutible.
Moraleja: Los lentos y estables ganan la carrera.
La liebre, decepcionada, hizo una autocrítica, reconoció su error. Entonces, desafió a la tortuga para una nueva competencia. Esta vez, la liebre corrió de principio a fin y su triunfo fue evidente.
Moraleja: Los rápidos y tenaces vencen a los lentos y estables.
La historia tampoco termina aquí: Tras ser derrotada, la tortuga reflexionó y supo que no había forma de ganarle a la liebre, en velocidad, ya que siempre perdería. Por eso, desafió nuevamente a la liebre, pero propuso correr sobre una ruta diferente. La liebre aceptó y corrió a toda velocidad, hasta que se encontró en su camino con un ancho río, se preguntaba “¿Qué hago ahora?”. La tortuga nadó hasta la otra orilla, continuó su paso y terminó en primer lugar.
Moraleja: Quienes identifican su ventaja competitiva (saber nadar) y cambian el entorno para aprovecharla, llegan primeros.
El tiempo pasó y la liebre y la tortuga terminaron haciéndose buenas amigas. Ambas reconocieron que eran buenas competidoras y decidieron repetir la última carrera, pero esta vez corriendo en equipo. En la primera parte, la liebre cargó a la tortuga hasta llegar al río. Allí, la tortuga atravesó el río con la liebre sobre su caparazón y, sobre la orilla de enfrente, la liebre cargó nuevamente a la tortuga hasta la meta, lograron un tiempo récord con gran satisfacción. 
Moraleja: Hay que trabajar en equipo y potenciar recíprocamente las habilidades de cada uno, para afrontar las situaciones para las cuales no estamos preparados.
Las familias, las escuelas y las otras instituciones, todos tenemos que trabajar en equipo. Cuando comenzamos a competir contra situaciones adversas, compensamos defectos, potenciamos nuestros recursos y ¡obtenemos mejores resultados!
Jesús formó su equipo con discípulos de diferentes capacidades (Marcos 6, 12-16). Así comenzó la Iglesia  que permanece hasta la actualidad. 


Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo: [email protected] 

 

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