Si Cambiemos fue el nombre de la coalición que ganó las elecciones en Pilar, también el cambio parece haber vencido en otros terrenos. Incluso en algunos que pueden ser considerados menores pero, si se constata lo sucedido en los últimos años, están lejos de serlo, como la simpatía deportiva local del jefe comunal.
Las preferencias de los intendentes al elegir un club local
Ducoté se declaró hincha de Sportivo. Atlético creció de la mano de Zúccaro. ¿Está bien que se definan? Cómo “jugaron” los distintos mandatarios en las últimas décadas.
Hace pocos días, disfrutando todavía de las mieles del triunfo que lo depositó en la intendencia, Nicolás Ducoté participó de la fiesta de fin de año del básquet de Sportivo. Eso no fue sorpresa porque en el último tiempo, el referente de Cambiemos ha brindado ayuda en múltiples oportunidades a diversas disciplinas del Rojo de la Avenida.
Lo que sí sorprendió a los presentes fue la manera en que el nuevo alcalde se definió como simpatizante del club de la Tomás Márquez. Con micrófono en mano, reveló cómo se hizo hincha de la institución y, entre otras cosas, auguró que los próximos cuatro años también sean de los mejores para Sportivo.
A pesar de que durante su gestión Humberto Zúccaro tuvo deferencias hacia todas las instituciones del distrito (vale recordar, por ejemplo, la reapertura de Peñarol y la ayuda hacia otras entidades de diferentes localidades como Derqui), su corazón pintado con los colores de Atlético le permitió al Rancho establecer una relación especial. Y vaya si le sacó provecho.
La pregunta entonces surgió sola: ¿se verá beneficiado en forma especial Sportivo? ¿Le podrá sacar dividendos especiales a esta circunstancia? La respuesta habrá que esperarla en el futuro no muy lejano.
Historia
Como en muchos otros lugares del país, la ligazón entre política y deporte también en Pilar encuentra lazos especiales aunque, al menos en la época contemporánea, no se recuerda dirigentes que iniciaron su carrera en el deporte y acabaron en el sillón de Lorenzo López. Sí otros como Omar Asturiano o Roberto Domenech, que fueron presidentes de Sportivo y después buscaron circunstancialmente su lugar en el tablero político local. Y hasta destaca la figura de Ricardo López Herrero, intendente durante la última dictadura y que varios años más tarde dirigió los destinos del Rojo.
Desde los inicios del siglo pasado, cuando comenzó la actividad deportiva organizada en el distrito, la política y el deporte, sobre todo el fútbol, fueron dos pasiones de los pilarenses. Los que se dedicaban a una cosa era muy raro que no hicieran lo otro. Con el correr de los años, la oferta de disciplinas se fue ampliando y las pasiones también.
Haciendo un repaso por los últimos intendentes del distrito, no caben dudas que fue Zúccaro (PJ) el que estableció la relación más poderosa entre el Estado y el club de sus amores: Atlético. El Rancho tuvo un “renacer” deportivo en los últimos años y, más allá del trabajo incansable de sus dirigentes, mucho tuvo que ver el aporte municipal. Incluso, al final de su mandato, quien dirige los destinos albirrojos es su hijo Enrique, exjugador de básquet de la institución.
El antecesor de Zúccaro fue Sergio Bivort (Paufe), hincha de Sportivo pero de carrera deportiva multifacética (sobre todo tenis) que incluyó un paso por el rugby de Atlético. Como sus colegas, el intendente entre 1999 y 2003 mantuvo una buena relación con la mayoría de las entidades pero su mandato coincidió con una renovación dirigencial en la avenida Tomás Márquez y una buena época del básquet rojo. Incluso, se recuerda que una de las primeras actividades “prensables” de su mandato se dio en la cancha techada de Sportivo.
A Alberto Alberini (PJ) también se lo reconoce como simpatizante del Rojo. Sus amigos lo recuerdan en la histórica pileta del club y hasta participando del básquet de la institución, disciplina que practicaban varios de sus amigos de la juventud.
Antes que “Tito” hubo dos alcaldes que cultivaron la tercera posición: Jorge Telmo Pérez (PJ) y Luis Lagomarsino (PJ). Es que a los dos se los puede referenciar con Peñarol, club del centro de Pilar que luego del mandato del “Pampa” estuvo cerrado durante largos años. En un Pilar distinto al de estos días, a los dos se los recuerda por la buena relación cultivada con dirigentes de todos los clubes (hay amigos que los ubican como simpatizantes de uno y otro club) e incluso por seguir pasiones sin referencia local como el turf.
Ricardo López Herrero no tuvo preferencias pero varios años después de finalizado su mandato, fue invitado a presidir Sportivo y se lo recuerda por ser la cabeza de un grupo de dirigentes jóvenes y que realizó una serie de obras relevantes en la sede social.
Antes, tres nombres de peso como Daniel Ponce de León (Nueva Fuerza), Andrés “Yayo” López (UCR) y Luis Murad fueron conspicuos hinchas de Atlético. Y al doctor Murad se lo recuerda por ser el presidente del Rancho que decidió la compra de los terrenos de la Ciudad Deportiva. Una operación en la que dejó en claro su visión de futuro.
Con los años
Ducoté: Sportivo.
Zúccaro: Atlético.
Bivort: Sportivo.
Alberini: Sportivo.
Pérez: Peñarol.
Luiso: Peñarol.
L. Herrero: Sportivo.
P. de León: Atlético.
Y. López: Atlético.
Murad: Atlético.