LA COLUMNA DEL PADRE SAYU: Puedes evitar una nueva guerra mundial

29 de noviembre de 2015 - 00:00
La atención y la preocupación de los líderes mundiales se concentran en los terribles atentados a Francia y las continuas amenazas del ISIS. En este contexto de tensión bélica, ¿Qué puedes hacer? Vale la pena conocer las dos siguientes historias. 
Padre Petrus Pavlicek (1902-1982) fue capuchino-austríaco. El 13 de mayo de 1941 fue arrestado por el Gestapo y enviado al frente occidental como ayudante de enfermería. El 15 de agosto de 1944 cayó en el cautiverio americano y fue derivado a Chorbourg. Ahí leyó un folleto sobre las apariciones marianas de Fátima. El 16 de julio de 1945 fue liberado.
El 2 de febrero de 1946 peregrinó a un santuario mariano, en agradecimiento por su sano regreso. Allí oyó la voz de María que le decía:-  «Haz lo que yo digo y habrá paz». Por eso en febrero de 1947 fundó La Cruzada reparadora del Santo Rosario por la paz en el mundo. 
El septiembre de 1948 comenzó el rezo continuo del rosario en una iglesia franciscana de Viena, que congregó a cerca de 500.000 adeptos. Gracias al rezo, Austria obtuvo la libertad, con el retiro inesperado y pacífico de las tropas rusas, firmando el tratado de estado, el 15 de mayo de 1955. Creer o reventar. (¡En el resto de Europa Oriental las tropas permanecían hasta los años 1990!) 
El 6 de agosto de 1945 Hiroshima y Nagasaki fueron destruidas por bombas atómicas. Todas las casas de ambas ciudades fueron aniquiladas por las explosiones. 
En Hiroshima, a ocho cuadras del epicentro de la explosión, vivían Los Padres Jesuitas. Hubert Schiffer fue uno de ellos. Tenía 30 años entonces y vivió otros 33 años más de buena salud. Narró sus experiencias en Hiroshima, durante el Congreso Eucarístico de Filadelfia en1976. Ocho miembros de aquella comunidad Jesuítica aún estaban vivos entonces.
El Padre Schiffer fue examinado e interrogado por más de 200 científicos. Ellos fueron incapaces de explicar cómo él y sus compañeros habían sobrevivido. 
Otros centenares de investigadores estudiaron las razones científicas de porqué la casa, no fue afectada. Schiffer lo atribuyó a la protección de la Virgen María. «Rezábamos el rosario diariamente en esa casa.
En Nagasaki, un convento franciscano, (que San Maximiliano Colbe había fundado), también quedó intacto, tras la explosión. Los hermanos sanos, gracias a la protección de la Virgen. Allí también se rezaba diariamente el santo rosario.
Creer o reventar: reza el santo rosario por la conversión de los terroristas y puedes evitar una nueva guerra mundial. 


Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo: [email protected] 

 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar