La renovación de unidades en el ferrocarril San Martín aportó mejoras en el servicio a los pasajeros, pero aún deben solucionarse varias falencias. Una de ellas es la seguridad: usuarios de la línea afirmaron a El Diario que los robos en vagones y andenes siguen en aumento.
Denuncian que cada vez hay más robos en el tren San Martín
Arrebatadores atacan a hombres y mujeres por igual. Los celulares son los objetos más codiciados. Los vigiladores solo protegen a los guardas y hay poca presencia de policías.
“El sábado, un individuo a través de la ventanilla del tren sustrajo mi celular”, indicó Claudia Rivero, una pasajera pilarense, “no pudiendo impedir este hecho porque me apretó la mano, siendo atendida en José C. Paz”.
La mujer afirma que tras el robo “realicé mi queja pero es la segunda vez en un mes que me asaltan. Viajo día por medio en el tren y todos los días una mujer es robada”. A su vez, agregó que “lamentablemente no hay mucha seguridad en el tren, a veces un guarda o algún policía. Las cámaras si mal no recuerdo ya no están”.
Entre las 5 y las 17, la seguridad (vigiladores privados) del San Martín prioriza el cuidado de los guardas, a raíz de agresiones que han sufrido en los últimos meses. Luego, de 17 a 5 actúa la Policía Federal en las formaciones. No obstante, un pasajero asiduo del FFCC que prefirió no identificarse comentó que los policías “hacen lo mismo, si no están cuidando al guarda van sentados, paveando, haciendo nada. No es como antes, cuando la seguridad recorría el tren y podía prevenir algún hecho delictivo. Ahora nadie hace nada, ni en las formaciones ni en los andenes”.
“Cómo no van a robar cada vez más, si los policías que están arriba del tren pasean en grupo y se quedan en un solo vagón”, expresó Pablo Gugliotti. “Y no me lo contaron, lo veo todos los días, hace 20 años que viajo en ese tren. ¿Me van a decir que los policías no conocen a los chorros?”.
A diario, la cuenta de Twitter @Tren_SanMartin relata a través de la mirada de los usuarios los pormenores de lo ocurrido en las formaciones. Así, puede advertirse que las zonas calientes son estaciones como La Paternal, Chacarita o Morris.
La modalidad más repetida consta de robarle el celular a la gente que está sentada del lado de la ventanilla. Los ladrones hasta llegan a meter medio cuerpo adentro del tren para arrebatar lo que el pasajero tenga en la mano.
Otra variante delictiva es que, apenas esté arrancando el tren, el ladrón active el freno de emergencia (que detiene la formación y abre las puertas), aprovechando para escapar.
En cuanto a la presencia de cámaras de seguridad, una fuente expresó a El Diario que “en las estaciones, la gran mayoría están todas desconectadas”. Además, en las formaciones directamente no hay.
No obstante, en los nuevos coches chinos de ramales como el Mitre, Sarmiento o Roca las formaciones sí constan de domos. En cuanto al San Martín, meses atrás el Estado llamó a licitación para proveerlo de cámaras, pero la iniciativa quedó en la nada.
“El sábado, un individuo, a través de la ventanilla del tren, sustrajo mi celular. Es la segunda en un mes”.
CLAUDIA RIVERO.