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Riesgo latente en cuatriciclos, un peligro sin control

Circulan en varias localidades y a alta velocidad. En general, son conducidos por menores sin casco. Están prohibidos para la vía pública, pero nadie hace cumplir la norma.
4 de enero de 2015 - 00:00

Aunque se los puede ver durante todo el año, con las vacaciones de verano se ha acentuado la presencia de cuatriciclos en varias localidades de Pilar, vehículos que –a pesar de estar prohibidos para uso callejero- siguen circulando por la vía pública.
Los reclamos de los vecinos abarcan numerosos barrios, y en todos los casos las características son similares: en general, estos rodados son conducidos por menores de edad –algunos de ellos no superan los 10 u 11 años- sin casco, quienes circulan a alta velocidad por zonas tranquilas.
A la hora de limitar esta actividad, los inspectores encuentran dificultades. Ante la observación de cuatriciclos circulando por las calles, los denunciantes deben llamar a la Dirección de Tránsito del Municipio o bien al SAP. Sin embargo, las sanciones se pueden aplicar si el conductor es encontrado circulando, es decir, infraganti. En este sentido, el control se dificulta ya que es probable que al llegar el móvil tras el llamado vecinal, el cuatriciclo ya no esté en su calle.

Testimonios

“Soy del barrio Montecarlo, de Del Viso, y tengo cuatriciclos sin control”, afirmó Paula Afronti, “además de drogas sin control, previas nocturnas con alcohol y picadas sin control… En fin, es una zona propicia para hacer cualquiera...”.
Vanesa, de Villa Verde, indicó que “andan haciendo ‘willy’ y los de seguridad de la placita dicen que no pueden hacer nada, pero a una amiga la pararon y casi le sacan la moto por no llevar casco...”.
Por su parte, Blanca Hernández (vecina de Villa Rosa) agregó que “si vas y les decís algo a los padres, se ofenden y los apañan. Los cubren y no se puede hacer nada”.
Desde Derqui, Gabriel Giménez recordó que “en la esquina de mi casa chocaron con el cuatri: el piloto 9, el hermano 7… Se cruzó un auto y aceleraron en vez de frenar. Mi esposa estaba en la esquina y los vio volar, cayeron en la zanja y por suerte zafaron. El padre ofendido porque se los llevó la ambulancia, no quería que los lleven. ¿Qué pasó? Al año todo igual, andaban los chicos de vuelta”.
Otro barrio involucrado es Pellegrini III, de Villa Rosa: allí son varios los jóvenes y menores de edad que a diario circulan en cuatriciclo, a alta velocidad. Incluso, algunos de ellos lo hacen sobre la plaza del barrio, a escasos metros de los juegos infantiles, sin control alguno por parte de sus padres.
El pasado 1º de enero, vecinos llamaron a la policía ante el constante paso de los rodados a gran velocidad, doblando en las esquinas casi en dos ruedas y pasando a poca distancia de las viviendas. A pesar de que en pocos minutos el móvil llegó para recorrer el barrio, la actividad no disminuyó. “No podemos hacer nada, es responsabilidad de los padres”, argumentó la policía.


El dato
En enero del año pasado, un nene de 10 años falleció en Pinamar, al estrellarse el cuatriciclo en el que viajaba junto a un primo de 15.

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