Preocupa a los socios el estado del Club Unión

Denuncian el “vaciamiento” de la histórica entidad. Con muy pocas actividades deportivas y sociales, apuntan contra la comisión directiva que asumió en noviembre.

21 de enero de 2015 - 00:00

El Club Unión de Presidente Derqui, el más antiguo de la ciudad, no está pasando por un buen momento. Luego de la renovación de autoridades en noviembre pasado, los socios denuncian su “vaciamiento” y la reducción de la cantidad de actividades.

El 3 de noviembre se efectuaron las elecciones de las nuevas autoridades del club ubicado en Rivadavia, entre Avenida de Mayo y Lamadrid. Eduardo Curti fue reemplazado por Marcos González en la presidencia. La renovación se daba en el marco de la búsqueda de un cambio de aire, dado que el club se encontraba en una profunda crisis económica. Desde los socios, sin embargo, explicaron que los cambios no fueron positivos.

“El presidente quiere que solo haya escuelita de fútbol. Empezó a cerrar cada vez más actividades y prácticamente quedan muy pocas”, explicó Karina Villagra, socia de la institución que dejó de brindar clases de kempo chino, danza árabe, reggaetón y otros talleres que acercaban a los vecinos.

Es que según manifestaron los socios que dialogaron con El Diario, el club mantiene sus puertas cerradas durante gran parte del día, dejando que solo funcionen actividades como fútbol, kick boxing y taekwondo.

“Quieren (las nuevas autoridades) poner un cartel en el que figuren refacciones pero nosotros estamos al tanto, como socios, que no hay ninguna refacción”, señaló uno de los socios.

 

Para pocos

Hasta antes del cambio de autoridades, eran unas 300 personas las que asistían semanalmente al club céntrico, siendo que también se trataba de una entidad social donde, por ejemplo, se dictaban talleres de manualidades y de arte para personas adultas.

Pero el presente tiene a un club abandonado, a oscuras, lejos de aquel que funcionaba a diario de 9 a 23. “Era un lugar para que los chicos estuvieran ahí y no en la calle drogándose”, señaló fastidiada Villagra.

La cantina, centro social de la institución, ahora es simplemente un salón abandonado y son pocos los vestigios que lo acercan a una institución como tal, como un banderín con las siglas del tradicional Unión que se mantiene sobre el hogar.

“El cantinero que estaba ahí, más allá de atender la cantina, se encargaba de todo lo que era el club, de  mantener la seguridad, hacía de sereno”, afirmaron los indignados socios.  

 

Puja 

Los  socios piden no quedar en el medio de una disputa política y volver a ver a la institución de pie. Antes del llamado a elecciones ya se habían registrado altercados entre grupos de socios. No son pocos los que detrás de la disputa ven la pelea entre los seguidores del intendente Zúccaro y del dirigente derquino Molina.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar