por Fernando D’Auría
Adiós a Ítalo D’Auría
Habías nacido en La Italiana, Córdoba, de ahí tu nombre, hacía 74 años y tu vida fue matizada por momentos cortos de mucho dolor y largos de bienestar, porque algo nos enseñaste a todos y cuando digo a todos es a todo Pilar, porque nos decías, “tranquilos muchachos, disfruten, calma, que todo pasa y hay que tener paz”. Y como un maestro de la calle o filósofo del barrio, nos regalabas tus anécdotas, recitados y cuentos.
Así fue tu vida, y así te recuerdo, incondicionalmente divertido y chistoso, ponías esa cuota de lo inédito ante cualquier situación de malestar. Así fuiste y así te recordamos.
Bueno, acá nos despedimos hermano, ya arreglamos todo, descansá en paz, merecido lo tenés y desde ese pedacito de cielo que ocupas cuidanos… Tus hermanos, hijos, nietos, amigos, compañeros y, en realidad todo Pilar, necesitamos de vos y te seguiremos viendo por sus calles, de bastón, traje y sombrerito….
Besos hermano, saludos a la familia celestial!!!