Vecinos de Villa Verde y pasajeros del ferrocarril San Martín denuncian falencias en la estación de trenes de Pilar. Cuestionaron el deterioro de los caminos y veredas y el estado en el que se encuentran los baños químicos, mientras se construye el último andén.
Hace dos semanas que se comenzó la obra de elevación del único andén que faltaba para la adecuación a los nuevos trenes que el Gobierno nacional adquirió para la línea San Martín. Mientras tanto, los problemas se multiplican para los pasajeros y vecinos del barrio Villa Verde que a diario deben atravesar el predio ferroviario.
En una carta de lectores enviada a El Diario en las últimas horas, un vecino remarcó las principales falencias con las que cuenta el predio, además de aquellas que se generaron con las obras.
“Es impresentable el estado de los caminos por donde nos obligan a transitar”, afirmó Silvio Segovia.
Es que los pasajeros que deben viajar desde Pilar hacia Retiro y sus estaciones intermedias, deben ahora, luego de abonar el boleto correspondiente, caminar unos 100 metros hacia un andén provisorio.
Según los trabajadores del ferrocarril, esto ocurrirá por un plazo de dos meses y medio mientras eleva el único andén que quedaba por debajo de la altura de los nuevos trenes.
“Cuando veo que viene el tren desde Manzanares, salgo rápido de abajo del techito para subirme al tren”, señaló Luis, quien ayer por la mañana viajó hacia Saenz Peña mientras llovía torrencialmente sobre el desprotegido andén provisorio.
Para poder atravesar el terreno, dirigirse hacia el andén provisorio o al andén isla, los pasajeros deben caminar por un camino improvisado que, en días de lluvia se transforma en una carrera de obstáculos. Con maderas y pallets que improvisan un camino, las personas pueden –medianamente- llegar a destino.
“Vine con el bebé a cuestas y después armé el cochecito sobre el andén porque es imposible pasar por ahí”, explicó Norma a El Diario, minutos antes de subir al tren rumbo a Cabred.
Por los trabajos de obra, que se vieron interrumpidos por las lluvias, los baños de la estación debieron ser clausurados, colocando de forma provisoria dos baños químicos en los que hay de todo menos higiene. “Dos para casi 10 mil personas que viajan por día”, advirtió Silvio. Por su parte, uno de los empleados del tren confesó a El Diario que “Están algo llenos. La gente ya se está quejando y van a tener que vaciarlos”.





