La historia tiene como protagonista a Sergio Cendra, docente de Fisicoquímica del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en Pilar. Fueron sus propios alumnos quienes pelearon para que desde la universidad se le otorgue la asignación para que pueda cobrar su sueldo. El reclamo se hizo público y el docente fue desplazado.
Hasta la semana pasada parecía que el final había sido feliz, con el otorgamiento de las asignaciones a docentes que hacía meses que no cobraban su salario. Pero la saga continuó y con el peor final para el profesor, esperando que no haya una última entrega que deje rezagados a los alumnos que esperan comenzar su carrera de grado el próximo año.
“Estaba el aula cerrada, nos quedamos todos parados y nos informaron en la administración que teníamos un reemplazo, un suplente que se tenía que presentar y que aún no lo hizo”, indicó Viviana, una de las alumnas que cursa la materia. Esto ocurrió el martes pasado y desde entonces no han tenido clases.
“Nos llama la atención que su designación fue firmada. ¿Cómo un docente con la designación firmada por medio de un llamado ya no tiene efecto?”, continuó la joven.
Cendra es de Chubut y hace 12 años que ejerce como docente, dictando clases en distintas sedes del CBC de la UBA durante el segundo cuatrimestre. Por falta de dinero para trasladarse abandonó las sedes de Lobos y Baradero y a pedido de los alumnos continuó dando clases en Pilar, hasta ser reemplazado.
Sin poder cobrar los 20 mil pesos adeudados, confesó a El Diario que tendrá que regresar a su pueblo en la Patagonia.
Colateral
Fueron los mismos alumnos quienes decidieron apoyar al docente en la lucha por el cobro de su salario. Antes le habían dado dinero para poder trasladarse a darles clase, ya que por este motivo debió abandonar las sedes de Lobos y Baradero.
Con el reemplazo, ahora los alumnos temen que esto afecte a sus notas, atrasando su inicio en la carrera de grado. “Con esta materia nosotros ya entramos en carrera y esta materia solo se dicta el segundo cuatrimestre”, comentó la alumna.
En los próximos días tendrán un parcial, ajustado a las pocas horas de cursada que han tenido. De perder la materia, solo les quedará cursarla en el último cuatrimestre del año próximo, retrasando su ingreso a la carrera hasta el 2016.
“Esperamos que las notas sean objetivas y que no tengamos que pagar nosotros una consecuencia de todo este desorden”, agregó.
“No queremos ser el botín de guerra. Estamos en un tire y afloje entre la facultad y el profesor”.
VIVIANA, ALUMNA.
