El 23 de septiembre de 2011 a las 8.18 con apenas 18 entusiasmados pasajeros a bordo partió desde la vieja estación del ex Ferrocarril Urquiza de Pilar el denominado “Tren de los Pueblos Libres”.
Las formaciones unían Argentina y Uruguay, entre el distrito de Pilar y la localidad de Paso de los Toros, en el país limítrofe.
Pero el servicio que comenzó con un gran empuje y sorteando unas cuantas dificultades, apenas duró 8 meses sobre los rieles antes de que el sueño terminara abruptamente.
Hoy las formaciones están abandonadas en la estación pilarense del ferrocarril Urquiza y son víctimas de vandalismo. Las observa una cámara de seguridad municipal y son cuidadas indirectamente por vigiladores privados, que en realidad resguardan una antena de comunicaciones ubicada a pocos metros de la estación.
Tras la quita por parte del Gobierno nacional de la concesión a TBA del servicio de las líneas de los ferrocarriles Sarmiento y Mitre, tras la tragedia de Once en la que murieron 51 personas, el 22 de febrero, se anunció que el tren Binacional también dejaba de funcionar luego de varios recorridos, algunos de ellos incompletos.
Luego de esa decisión, las formaciones pasaron a ser parte del paisaje de la vieja estación local y blanco de la maldad de algunos malvivientes y las travesuras de adolescentes.
Según señalaron algunos vecinos de la zona, por las noches se ve a mucha gente merodear los trenes e incluso los vagones fueron pintados con graffitis y apedreados. Algunos tienen los vidrios rotos, a través de los cuales aseguran que varios adolescentes han logrado meterse en las formaciones, pero fueron echados antes de cometer daños mayores.
La pregunta es unánime, qué futuro les deparará a estos trenes, pero pese a rumores de venta, es una gran incertidumbre ya que no estarían dentro de los planes más próximos que tiene el Gobierno nacional en su afán de reestablecer el servicio ferroviario.
Cuidado
Por razones de seguridad propias, las formaciones que realizaban el cruce de la frontera hacia el Uruguay, son protegidas por empleados de una empresa rosarina, Segrup, que si bien comparten el mismo predio de la estación, su función es otra.
Ellos están allí para cuidar la torre de comunicaciones y la maquinaria que la hace funcionar. Según contaron las fuentes, había una empresa que convivía con estos guardias, protegiendo los trenes, pero con el fin del servicio se fueron.
“Nosotros cuidamos la antena, pero por razones de seguridad propia también miramos los trenes para que nadie se pueda esconder en ellos”, aseguró uno de los vigiladores a El Diario.
En tanto, los vecinos de la zona y el propio guardia, reconocieron que la policía recorre intensamente el lugar y que además a raíz de la cámara de seguridad que se encuentra ubicada en la intersección de la calle Alsina y las vías, cada vez que hay algún movimiento extraño llega un patrullero de la policía o del Servicio de Apoyo Policial (SAP).
“Ya se metieron varias veces”, contó el vigilador, que detalló: “generalmente lo hacen de noche, pero si uno se descuida durante el día siente cómo las piedras rompen los vidrios”.
El servicio que dejó de funcionar a principios de junio del año 2012, el tren que ofrecía cruzar el charco en coches con aire acondicionado, butacas reclinables con servicio semi-cama, snack y sistema de video a bordo, se deteriora en el más absoluto abandono .
813
Kilómetros recorría el tren Binacional entre Pilar y Paso de los Toros, Uruguay.
El dato
El servicio fue operado por un consorcio mixto entre TBA y las estatales de Argentina y Uruguay SOFSE y AFE. Desde su lanzamiento, el Tren Binacional debió afrontar varios inconvenientes antes de poder concretar un viaje con normalidad.
