Los 5 hermanos bomberos

En el cuartel de Del Viso, Carlos, Jorgelina, Sergio, Leonardo y Evangelina comparten la vocación por servir. Ahora sueñan a que sus hijos también se les sumen.

3 de junio de 2014 - 00:00

En el cuartel de Del Viso, como en todos los del país, se celebró ayer el Día Nacional del Bombero Voluntario. Aunque el grupo sostiene que forman una gran familia, cinco de ellos, los Ramírez, justamente lo son, en el estricto sentido de la palabra.

Carlos (45), Jorgelina (43), Sergio (41), Leonardo (33) y Evangelina Ramírez (31) son cinco hermanos que forman parte del cuartel de bomberos de Del Viso. Con varios años de trayectoria colaborando con la comunidad en su labor de bomberos voluntarios, son toda una institución dentro del cuartel creado en noviembre de 1996.

De aquel primer grupo que fundó la institución delvisense formaba parte Carlos, el mayor de los Ramírez, quien abrió el camino para que el resto se sumara a la tarea bomberil. Actualmente, con 45 años y el cargo de oficial de escuadra, es el patriarca de la familia que asegura que la vocación es el capital principal para ocupar el rol que cumplen en la localidad.

“Somos hijos de servidores públicos. Mi papá es policía retirado de la Federal y mi mamá fue enfermera de psiquiátrico toda su vida, entonces ya teníamos la vocación de servicio”, señala Jorgelina, docente de 43 años y bombera desde hace 11, cuando con su hermana Evangelina (31) decidieron sumarse al tren de los restantes hermanos, luego de la baja de dos integrantes del grupo que hoy preside Ricardo Ludueña.

Al parecer, los miembros de la familia Ramírez van a seguir coincidiendo en salidas ya que sus hijos están aguardando a culminar el secundario para ponerse el traje de bomberos, y como proyecta Jorgelina, “aspiramos a que estemos todos juntos acá”.

 

Mujeres en acción

El cuartel de bomberos de Del Viso fue uno de los primeros en la zona en admitir a mujeres dentro de su estructura, incluso hay destacamentos donde aún no son aceptadas. “Nosotras salimos a los servicios igual que los hombres”, aclara la mayor de las dos hermanas Ramírez, cuyos primeros servicios fueron a escondidas. “Al principio lo manteníamos en secreto. No era algo como para que nos admiraran, pero de pronto había menos gente acá en Del Viso y a las 2 de la mañana veían a dos locas en pijama que corrían atrás de la sirena”, recuerda Jorgelina.

Cuando comenzaron a realizar salidas con los restantes bomberos, ya existía un grupo femenino, el cual sigue creciendo y contribuyendo a la comunidad. Una de ellas, Mónica Brescasín, logró a fines de 2013 consagrarse como la mejor mujer bombero de Latinoamérica en una competencia de destreza.

 

“Destaco la dedicación que tienen hacia el prójimo. Más allá de que son hermanos”.  

Ricardo Ludueña, jefe.

 

 

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