Reclaman que prendan las estufas en un colegio
Sr. Director:
Después de infructuosos reclamos verbales por parte de varios padres de alumnos del colegio Federico Dickens de Del Viso, a sus autoridades, dueños, directores, auxiliares, etc., sin obtener ninguna respuesta positiva, nos vemos obligados a recurrir a ustedes para que alguna autoridad competente intervenga.
Como bien saben, hace ya varios días que las temperaturas han descendido bruscamente, tal como ocurre en esta época del año, el otoño. En este colegio no prenden las estufas, evidentemente en búsqueda de ahorro en gas o electricidad, haciendo que nuestros hijos pasen frío, tengan que trabajar en clases con sus camperas y gorros puestos y hasta en algunos casos, se hayan tenido que retirar de clases, descompuestos y enfermos por el frío.
Tampoco los baños de nuestros hijos son suficientes y los pocos que hay, no cuentan con las respectivas tapas ni asientos de inodoro, y mucho menos papel higiénico, teniendo los alumnos que utilizarlos de manera precaria.
Les recordamos que hace algunos años, para ahorrarse el pago a un herrero, dos alumnos casi pierden la vida al desplomarse una estructura de rejas, que había soldado el propietario, sin tener la idoneidad suficiente para hacerlo.
Le pedimos a las autoridades competentes, por intermedio de su prestigioso medio, que intervengan en este asunto, pues la institución nos cobra a los padres importantes cuotas mensuales, que justifican ampliamente el uso de los elementos de calefacción, la compra de las tapas de inodoro y por supuesto, el papel higiénico. Desde ya, muchas gracias por la difusión que puedan darle a este correo.
Juan Carlos y María Galindo [email protected]
Agradecimiento a Anses
Sr. Director:
Quiero agradecer infinitamente al personal de Anses de Pilar por su gran calidez humana y por su excelente atención.
Hace algunos días tuve que hacer algunos trámites y me desmayé en el lugar. Tuvieron la atención, el cuidado, el respeto y la contención y hasta me tomaron de la mano (uno de cada lado), mientras se aguardaba la ambulancia, unos 45 minutos.
Pusieron todo lo mejor de sí cuidándome como su propia madre. Esto no tiene precio, esto no se ve todos los días, con el amor que me cuidaron sin conocerme.
Gracias Cristian, Federico, Horacio (el chico policía). También al capitán de la policía que no dudó en comunicarse con mis hijos para ponerlos en aviso que su mamá había sufrido una descompensación y que ya llegaba la ambulancia. En el hospital me atendieron de maravillas.
También el Sr. Juan, de Anses, que se preocupó. Gracias chicos, eternamente agradecida.
Cristina Iñiguez de Barrientos, DNI 12.881.201
