El caso de la expansión inmobiliaria de Pilar, caracterizada por la proliferación de urbanizaciones cerradas, sigue siendo objeto de estudio e interés no solo en el país sino en el exterior.
La docente pilarense María Rosa Batalla -en representación de la Universidad de Luján- junto a Cristina Carballo (Universidad Nacional de Quilmes), disertó el martes último en Barcelona con el tema “Las imágenes en el marketing de las urbanizaciones cerradas: paisajes de control y (des) control”.
La ponencia se desarrolló en el marco del XIII Coloquio Internacional de Geocrítica “El control del espacio y los espacios de control”, que hasta ayer se desarrolló en la ciudad catalana.
Allí, Batalla y Carballo realizaron un análisis detallado de lo que sucede en el distrito, haciendo hincapié en los diversos tipos de emprendimientos cerrados, su impacto en el ambiente y las consecuencias que tiene en el uso del espacio público, marcando cómo se presenta a estos lugares en los medios de comunicación.
Islas
En su exposición, las mujeres indicaron que “junto con la radicación de los emprendimientos se localizaron hipermercados, complejos comerciales y de entretenimiento que se ubicaron en el kilómetro 50 de la autopista Panamericana, en un principio, y que posteriormente se fueron extendiendo a lo largo de esa vía de acceso”. Así es como estas “islas” residenciales se combinan con el consumo y la recreación junto con la educación, la salud y la seguridad mediante servicios privados.
Además, en el caso puntual de Pilar “se formó una barrera física que en muchos sectores del distrito son insuperables y cortaron la comunicación directa entre las dos ciudades más importantes del Municipio, entre Pilar y la localidad de Derqui, impactando negativamente en la integración territorial. La circulación y comunicación de la población se vio seriamente afectada y el municipio no ha ejercido el suficiente y necesario control para que se cumpla”.
De la misma manera, y con respecto a las publicidades que inundan diarios y revistas, “la construcción de esas imágenes de la felicidad fue central en el abordaje cultural del proyecto urbanístico. No ha sido azaroso. Las estrategias desarrolladas estuvieron centradas en proponer un giro cultural a través de la imagen de un mundo ordenado y bajo control”.



