La alimentación vegetariana, que según estudios científicos a nivel mundial, reduce el riesgo de obesidad y de enfermedades crónicas, es una opción saludable siempre que se incorporen los nutrientes necesarios para el organismo, informó el vicepresidente de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), Rafael Sandro Murray.
El vegetarianismo, categoría que contiene a ovolactovegetarianos (que ingieren huevo, y lácteos, además de vegetales) y a veganos (que no consumen ningún producto animal), entre otros grupos, crece como tendencia en el mundo y con ella, el interés de la comunidad científica en el tema.
“No es cierto que las dietas vegetarianas sean poco saludables. Tener salud está ligado a respetar la incorporación de nutrientes: proteínas, grasas y carbohidratos, los que dan energía por un lado; y las vitaminas y minerales (hierro, calcio, fósforo y iodo), por el otro, que permiten que esa energía se incorpore al organismo”, sostuvo Murray.
Los que eligen apartarse de la costumbre tan instalada en Argentina de consumir carne (que en el caso de veganos se extiende a los lácteos) “lo hacen por cuestiones éticas, ambientales, religiosas e incluso por problemas de salud”, explicó Murray.
“No es nuestra función juzgar esas decisiones. Lo que pretendemos es ayudar a que ese vegetariano o ese vegano sean saludables, lo que se consigue garantizando la presencia de los nutrientes esenciales en su dieta”, dijo el vicepresidente de la SAN, entidad rectora en materia de nutrición en Argentina.




