Caminar hasta encontrar: historias de mujeres que buscan trabajo

En Pilar, el mercado laboral redujo su oferta en los últimos meses. Surge un costado común: casi no piden cupos femeninos. Tres mujeres en diferentes situaciones cuentan su experiencia.

2 de marzo de 2014 - 00:00

por Alejandro Lafourcade

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En su edición del viernes, un informe de El Diario daba cuenta de cómo viene disminuyendo la oferta laboral en Pilar, al menos desde los últimos meses de 2013 hasta ahora. Todo, de acuerdo a datos suministrados por las diversas agencias de recursos humanos que funcionan en el centro de Pilar.

Sin embargo, otra situación salió a la luz a raíz de ese relevamiento: se trata de la dificultad con la que se topan las mujeres para conseguir un empleo en la zona.

Solteras, casadas, con estudios terciarios o secundarios. Con o sin hijos. Cada día, cientos de mujeres recorren las agencias –no solo de Pilar, sino que salen de los límites del distrito- volviendo a sus casas invadidas por la desazón al no poder encontrar el tan necesario empleo.

La ecuación está desbalanceada: un 80% de los pedidos de las empresas son cubiertos por hombres, de acuerdo a lo expresado por los consultores de RRHH, eligiendo a las mujeres para ciertas tareas puntuales, generalmente en las que se necesite cierta habilidad manual.

 

Para conocer en mayor profundidad la realidad vivida por estas mujeres, El Diario tomó tres casos de vecinas pilarenses que llevan largo tiempo (a veces años) esperando con ansias ese llamado que les confirme que han conseguido trabajo.

 

“En algunos momentos no sabés qué hacer”

Desde su casa en el barrio La Lomita, Delia Hernández (35 años) sale en bicicleta a dejar currículums en agencias desde 2012, año en que tuvo su último empleo formal, como operaria en una empresa autopartista.

“Encima algunas te piden muchas fotocopias y a una, que no tiene plata, le cuesta”, afirma a El Diario. Además, más de una vez pareció que el trabajo estaba al alcance: “En varios lugares de Pilar y otros, como Munro, me hicieron hacer los estudios previos, incluso la libreta sanitaria, pero después tampoco me llamaron. Incluso pregunté si había surgido algún problema de salud en los estudios, pero estaba todo bien”.

De hecho, “en una fábrica del Parque, como no tenía noticias, llamé y me dijeron que habían suspendido las incorporaciones”.

Delia comenta que en la última semana “salí a tirar CV y en algunas agencias reconocen que para mujeres no tienen pedidos. Tengo un nene de 6 años que ahora empieza 1º grado y el papá no se hace cargo, no quiero caer en un trabajo en negro”.

Además, recuerda que semanas atrás “fui a la agencia de empleo de la Municipalidad, que por Facebook anunció que una empresa alimenticia que está por abrir en el Parque buscaba empleados: llegué a las 7 -fui la primera- pero nunca me llamaron”.

 

Mientras pelea por no dejarse ganar por la desazón, expresa: “Hay momentos en los que no sabés qué hacer, pero se mantiene la esperanza de que algo va a salir…”.

 

“Todas las semanas recorro agencias” 

Sin trabajo desde 2011, Mariana Terre (26 años) afirma que “las agencias están tomando solamente, es una situación muy complicada”. La joven recuerda que su último trabajo “fue en una empresa del Parque Industrial, del rubro laboratorio. En este tiempo fui mucama en hoteles de Pilar, pero ofrecen trabajo en negro y por dos o tres semanas”.

Mariana indica que “soy soltera, no tengo hijos y vivo con mis padres, en teoría debería ser más fácil para mí conseguir trabajo, pero no. Incluso he visto algunos avisos que piden mujeres que no puedan tener hijos, tremendo”.

En los últimos tres años, ha tenido muchas entrevistas en Capital, “pero en Pilar hace bastante que no surge ninguna”. A su vez, señala que “siendo mujer hay que tener cuidado a la hora de ir a una entrevista, corroborando que la empresa o negocio exista. Yo, si no es en Pilar, nunca voy sola, siempre pido que me acompañe un hombre. Más después de lo que pasó con aquella chica”, haciendo referencia a Araceli Ramos, secuestrada y asesinada en 2013 luego de ir a una supuesta entrevista laboral.

 

Vecina de Pilar, es egresada de la Técnica 1, “y al menos una vez por semana salgo a recorrer agencias, pero te dicen que vuelvas en tres meses… Ahora me dijeron que pruebe por la zona de Márquez y Panamericana, porque en Pilar no se consigue nada”.

 

“Quiero ayudar con la economía de mi casa”

Casada y con dos hijos, Valeria Luna es una ama de casa que está buscando reinsertarse en el mercado laboral, deseo que se está volviendo cuesta arriba.

“Estoy tratando de encontrar trabajo, pero piden a gente con experiencia –comenta a El Diario-, y entonces se me complica, porque yo casi no tengo experiencia”. Valeria es técnica química: “Empecé a trabajar de lo que estudié pero tuve que dejar cuando quedé embarazada por primera vez. Ahora quiero retomar pero está muy difícil”, a pesar de que en las agencias indiquen precisamente que se buscan mujeres para trabajar en laboratorios.

El de la experiencia es un tema siempre recurrente para quienes buscan trabajo. “A veces te dicen que tal empresa no requiere experiencia, porque te capacitan, pero es igual, no te llaman”, dice Valeria.

La mujer reconoce que siendo madre “es difícil por los horarios, además, buscan en lo posible que no tengan hijos, o sean mayores de 35 o 45 años. También, es complicado volver a estudiar, como para capacitarte”. Y se pregunta: “¿Qué experiencia vas a adquirir si no te dejan trabajar? Así nunca vas a poder…”

Valeria señala que “mi esposo trabaja, pero quiero ayudar con la economía de la casa, por eso estoy buscando empleo en agencias y en sitios de Internet, como bumeran.com”.

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