Denuncian que no le renovaron la inscripción a un nene integrado

Un alumno de 5 años con TGD quedó fuera del ciclo lectivo del colegio Montessori. Fue después de que su madre indagara por un aumento en las cuotas. Afirma que es discriminación.

12 de febrero de 2014 - 00:00

La particular filosofía que promocionan desde el colegio Noordwijk Montessori School, vinculada con la libertad y la espontaneidad de cada niño y orientada a una enseñanza personalizada e integral, es lo que animó a Gabriela Converti a inscribir en la institución a su hijo Joaquín, de 5 años, que padece Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD).

Durante todo el 2013, el niño concurrió al colegio ubicado en Del Viso acompañado por una maestra integradora. El ciclo lectivo transcurrió sin sobresaltos hasta que en octubre último el colegio envió una notificación a los padres donde anunciaba un aumento del 40% en las cuotas y de cerca del 100% en las matrículas para el presente año.

El anuncio tomó por sorpresa a Converti, que frente a la situación optó por constatar en la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada (DIPREGEP) la legalidad o no del aumento. “A partir de ahí empezaron las persecuciones y terminaron por no renovarle la inscripción a mi hijo”, aseguró la mujer.

 

 

Colegio Montessori en Del Viso.

 

 

Con el incremento anunciado, la cuota por media jornada se elevaba de 2.142 pesos a alrededor de 3.600 y la matrícula se fijaba en 7.000 pesos.

Según su relato, “lo mío no fue una denuncia, simplemente me pareció demasiado importante el aumento y quise saber si era legal o no, por eso llamé a DIPREGEP”. Luego del llamado, el colegio habría recibido dos inspecciones y, al parecer, el nombre de Converti se habría filtrado como responsable de la denuncia.

Como consecuencia de esto, “el 29 de octubre me avisan que no le van a renovar la vacante a mi hijo diciéndome que no había cumplido con el código de convivencia de los padres”, recordó. “Yo no firmé ningún código de convivencia, simplemente averigüé por la legalidad de un aumento”, remarcó.

 

A la deriva

Con este panorama, Converti y su marido se vieron obligados a buscar vacantes para Joaquín a mediados de noviembre, con el agravante que no todas las instituciones de Pilar trabajan con maestras integradoras.

“Fue un momento muy difícil el que pasamos”, afirmó la mujer, para agregar que “no hice la denuncia judicial porque ya bastante con todo lo que hay que renegar con las obras sociales, es un desgaste y un dolor muy grande”.

De todos modos, consideró que “es un claro caso de discriminación, con un chico integrado no se puede aplicar el derecho de admisión y permanencia que se adjudicó el colegio”.

Cabe destacar que Joaquín, de acuerdo al relato de su madre, “necesita que siempre alguien lo guíe porque no reconoce los límites, tiene dificultades para relacionarse con sus pares y habla como un chico de 3 años aunque está por cumplir 6”.

 

Consecuencias

Por sus dificultades, el cambio de grupo de pertenencia y de entorno tiene para el niño un efecto mucho más acentuado que el que pudiera provocar en chicos que no padecen TGD.

“Para mí la realidad es que no quieren trabajar más con mi hijo”, sentenció Converti y aseguró que incluso antes de este conflicto “cada vez que faltaba la maestra integradora era un problema y se la agarraban conmigo”.

La situación se agravó, según la mujer, en los dos últimos meses del ciclo lectivo luego que se tomara la decisión de no renovarle la vacante al niño. “Como los martes no iba la maestra integradora me pidieron que lo llevara menos horas y los miércoles él usaba el comedor porque después tenía que ir a la fonoaudióloga y a partir de esto me dijeron que no me lo podían prestar más”.

“Es un claro caso de discriminación”, manifestó. El Diario se comunicó con el colegio para conocer su versión de los hechos, aunque por el momento no hubo respuestas.

 

Una filosofía importada de Italia 

El método Montessori fue desarrollado por la educadora italiana María Montessori (1870-1952), basado en que el niño posee dentro de sí el patrón para su propio desarrollo.

Este método educativo se caracteriza por poner énfasis en la actividad dirigida por el niño y en la observación clínica por parte del docente. Dicha observación tiene la intención de adaptar el entorno de aprendizaje del chico a su nivel de desarrollo, con el propósito de liberar su potencial.

En un aula Montessori, al niño no se lo interrumpe durante el período de trabajo. Por otra parte, el aprendizaje se apoya en gran parte en los materiales didácticos, diseñados para ser estéticamente agradables y para enseñar a través de los sentidos. 

 

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