Denuncian nuevas fiestas clandestinas en quintas de La Lonja
Vecinos de La Lonja denunciaron que se siguen organizando fiestas clandestinas en la zona, a pesar de los varios reclamos realizados al Municipio y en el destacamento policial. Ocurre a un kilómetro de la casaquinta donde hace un año asesinaron a Gabriel Eiriz luego de quejarse por el mismo inconveniente y de recibir amenazas.
“Viernes, sábado y domingo no se puede dormir por la música alta”, indicó Alejandro Silveyra, vecino de la calle Presidente Derqui, a 3 cuadras de ruta 8. “Estamos enfrente y somos todos los vecinos los que reclamamos porque la quinta es grande. Todos hicimos reclamos y el que vive atrás también”, continuó el frentista que los fines de semana debe tolerar los fuertes bocinazos de los visitantes, casi imperceptibles para los que adentro de la quinta se divierten con el volumen al máximo.
El último de los episodios que puso de pie a los vecinos ocurrió el viernes pasado, cuando los frentistas alertaron a efectivos del destacamento de La Lonja. “Ellos, sin problemas, a los pocos minutos aparecen y les dicen que bajen la música. Más que eso, ellos (la policía) no pueden hacer”, declaró Silveyra.
Es que hasta hace dos años los reclamos recaían en el Municipio, junto con firmas recolectadas por los habitantes de la cuadra, pero nada ha cambiado con el eterno problema que en épocas de verano se agudiza dado que la quinta se alquila durante toda la semana.
“Parece que la cantidad de firmas que hemos presentado en la Municipalidad no sirve de nada. Tememos que esto termine mal como ya pasó”, indicó el vecino a El Diario, haciendo referencia al crimen de Gabriel Eiriz, un vecino de La Lonja que fue asesinado en octubre de 2013 después de denunciar a los propietarios de una quinta donde se realizaban fiestas clandestinas.
Los vecinos apuntaron contra una persona de nombre Ezequiel, y no descartan que se trate del mismo Ezequiel que alquilaba la quinta contigua a la de Eiriz.
Conflicto
“Si mataron a una persona en otra quinta por reclamar lo mismo y no pasó nada, menos va a pasar porque a mi mujer le hayan pegado”, comparó Silveyra. Sus dichos tienen que ver con un violento episodio que vivieron su esposa y un vecino dos años atrás, cuando cruzaron la calle para pedir que los responsables de una fiesta bajaran la música. “Nos cansamos de golpear porque no nos escuchaban hasta que se acercan dos personas”, recordó Mónica Curina, que relató el desenlace de la historia: “Un chico lo empezó a filmar con el teléfono y el hombre se lo tiró. Al tirárselo se nos vinieron todos encima y nos golpearon”.
“Es una paz tremenda el barrio, pero los viernes nos tenemos que preparar para no dormir”.
ALEJANDRO SILVEYRA, VECINO DE LA LONJA
Gabriel Eiriz
Un caso parecido y no tan lejano
La historia de Gabriel Eiriz vuelve a cobrar vida en la reciente denuncia de los vecinos de La Lonja. Apenas unas 10 cuadras separan la quinta señalada por los habitantes de la calle Presidente Derqui y aquella donde Eiriz encontró la muerte. Tampoco tan lejos en tiempo, ya que ha pasado un año y un puñado de días del trágico episodio que detuvo al hombre de realizar denuncias contra los inquilinos de una quinta contigua a su vivienda, y que permanece sin esclarecer.
Las pruebas presentadas por Eiriz ante la Justicia y el Municipio sobre amenazas en su contra por denunciar fiestas clandestinas en La Lonja no fueron suficientes para frenarlas, y tampoco para evitar que una noche dos personas lo sorprendieran, le dispararan y le ocasionaran la muerte.
A pesar de las pruebas y de las manifestaciones hechas por la familia, el caso sigue impune. Semanas atrás el hermano de Eiriz se reunió con el intendente, quien prometió poner fuerza en detectar y clausurar las fiestas ilegales.