TRIBUNA DEL LECTOR

 Cortes de energía: esta vez, no olvidemos
domingo, 5 de enero de 2014 · 00:00

 


por Nicolás Ducoté*

Durante todo el año pasado tuvimos que referirnos, lamentablemente, a los cortes de energía que afectaron muy frecuentemente a Pilar y que motivaron la lógica reacción de los usuarios perjudicados.
Dijimos en cada una de esas ocasiones que la gente estaba padeciendo las consecuencias de una mezcla muy dañina de imprevisión del Estado en todas sus jurisdicciones, desaprensión de los encargados de brindar el servicio y, en resumen, una total falta de compromiso y de conciencia de que se trata de una prestación literalmente vital, cuya ausencia o precariedad puede representar la muerte para muchas personas.
Muy lamentablemente, los últimos días de 2013 y el comienzo del nuevo año mostraron que ese problema, que antes parecía circunscripto a nuestro Partido y algunas otras zonas aisladas, se transformó en un auténtico drama nacional, con cientos de miles de damnificados protestando días y días en las calles de muchas ciudades argentinas, en medio de una inédita ola de calor y sin recibir ni por asomo respuestas o al menos explicaciones satisfactorias.
La situación que Pilar había vivido poco antes se repetía a escala mucho mayor, pero originada en las mismas razones y exhibiendo idénticas conductas de parte de sus responsables.
No se trata de un ensañamiento del destino contra nuestra población. Ocurre que desde hace ya muchos años han ido creándose las condiciones para que todo esto sucediera. Sólo era cuestión de esperar alguna circunstancia desfavorable, aunque perfectamente previsible (en verano hace calor, y cuando hace calor, la demanda energética crece), para que todo explotara. Y explotó.
Al día de hoy seguimos sin lograr que los funcionarios públicos y los responsables de las compañías distribuidoras asuman las responsabilidades que en cada caso les corresponden. La culpa siempre es de “el otro”. Ninguno de ellos tiene nada que criticarse, ni siquiera el tono arrogante con que se coloca frente a la sociedad para no darle la solución que está obligado a brindar. ¿Para qué? Si total, en unos días más la ola de calor va a pasar, la gente estará de vacaciones fuera de las grandes ciudades, y algún otro problema la hará olvidarse de lo sufrido…
Esta vez no. Esta vez no debemos olvidar. Esta vez no debemos pasar por alto el modo en que como ciudadanos, contribuyentes y usuarios hemos sido destratados. Esta vez no hay que aceptar el ademán de fastidio o el tono irónico de quienes cobran sueldos para ocuparse de solucionar los problemas de la población.
Con educación, pero con toda energía, sepamos defendernos. La primera arma para hacerlo es no olvidar hechos ni personas. Tenemos derechos. Y vamos a ejercerlos. 

*Concejal.

Comentarios